Todavía sobrevuelan en mi mente las diferentes sensaciones que me he llevado de esta primera edición de Vigourmet. Para los que no os hayáis enterado, este fin de semana se ha celebrado en mi queridísimo Vigo la primera edición de lo que pretende convertirse en una cita anual para todos los amantes de la gastronomía. Un enclave más a añadir a otra cita anual como Xantar en Ourense o a la celebración cada dos años del Forum Gastronómico en Santiago.

Han sido dos días intensos, cargados de aprendizajes culinarios y reencuentros con viejos amigos blogueros y cocineros a los que quiero y admiro. Y aunque no lo creáis, no resulta nada fácil comprimir en este post todas las sensaciones que me llevo dentro. La más importante de todas: lo feliz que me hace poder formar parte de eventos de este tipo, no sólo cómo espectadora, sino como parte participante más. Porque no hay nada más importante en el mundo que disfrutar con lo que uno hace. Y con mis 5 sensaciones de la feria, veréis que en Vigourmet esta idea flotó en el aire…

Adelina como ejemplo de la importancia del productor.

Travi en la cocina Vigourmet Olleros

Tenía mucha curiosidad por ver a Javier Olleros (Culler de Pau) en acción. Sin duda, era uno de los platos fuertes de la feria, junto a la presencia en la charla inaugural de Pepe Solla. Pero por increíble que parezca, la figura del reciente ganador de una Estrella Michelín quedó totalmente eclipsada por la de Adelina Padín, agricultora y proveedora principal de los productos con los que Olleros trabaja en su cocina, a la que podríamos definir como “la sabiduría de la huerta”. 

Olleros aterrizó en Vigourmet con un taller que más que una demostración de su cocina, era toda una alabanza al trabajo de todos esos proveedores y productores que cada día abastecen nuestros restaurantes. Desde el marinero, el ganadero e incluso el agricultor (representado, en este caso por Adelina) son para Olleros figuras indispensables y ese contacto directo, casi de amistad, que tiene con sus proveedores es parte esencial en el éxito de su cocina.

Travi en la cocina Vigourmet Olleros 2

Y como ejemplo práctico, los platos que Olleros presentó en Vigourmet, eran el reflejo de ese “sabor Adelina” del que él nos hablaba, de esa textura y gusto que sólo se consigue tratando a la huerta de la forma más natural posible, dejando a las verduras crecer a su ritmo, sin prisas… Pulpo con cebolletas tiernas de la huerta de Adelina,Caldo de mejillones, caramujos y algas con begonias de ese perfecto jardín y Huevas de rodaballo ahumadas con limón y pan de almendra, fueron las tres propuestas de Olleros que no sólo nos animan a visitar el Culler de Pau, sino a seguir disfrutando un poco más de la sabiduría de Adelina.

El pulpo de Olleros con las cebolletas tiernas de Adelina.

El pulpo de Olleros con las cebolletas tiernas de Adelina.

Colaboración entre los chefs gallegos: verdadera amistad que cruza cocinas.

Eloy Cancela (Garum) y Arantxa Costas (Don Chiringo)

Eloy Cancela (Garum) y Arantxa Costas (Don Chiringo)

Da gusto ver lo bien que se llevan nuestros jóvenes cocineros. Nada de peleas ni competencias entre ellos, nada de esconderse las innovaciones. Lleva tiempo demostrándolo Pepe Solla en “su casa”, una verdadera masía de cocineros donde se han forjado talentos como Alberto González, Yayo Daporta o el propio Olleros de quien antes hablábamos.

Pero esta colaboración y amistad permanece, con más fuerza si cabe, en la última hornada de talentosos cocineros que ha dado nuestra terriña. Claros ejemplos de esta sana amistad entre fogones fueron los talleres de tapas de Eloy Cancela (Garum Bistró) y Arantxa Costas (Don Chiringo) por un lado, y el de Manel Oliveira (Tapería Castelao) y Kike Piñeiro por otro.

Travi en la cocina empanada Don Chiringo

 

Travi en la cocina mejillón Garum

Arantxa y Eloy hicieron un repaso a las tapas más emblemáticas de sus dos restaurantes, donde no faltó todo un clásico de Don Chiringo como su Empanada de pulpo o el Mejillón, tomate y huevo a baja temperatura de Garum. El momento más emocionante de la feria llegó precisamente cuando Arantxa, al hablar de la trayectoria de su restaurante, recordó a su madre. Un nudo en la garganta que sólo los aplausos de los asistentes fueron capaces de romper.

Manel Oliveira y Kike Piñeiro mano a mano

Manel Oliveira y Kike Piñeiro mano a mano

 

Por su parte, el reto de preparar nueve tapas partiendo de cero de Kike y Manel parecía imposible en la hora que tenían disponible. Al final, veinte minutos más y 16 años de amistad, “mucho más que muchos matrimonios” decía Kike, materializaron el reto para disfrute de todos los que los observábamos trabajar mano a mano y sin pausa. Sus platos nos presentaron ideas frescas con productos tan típicos como la raya o el buey. Tapas rápidas que lucen como el plato más elaborado. Kike y Manel nos han hecho creer que la alta cocina está al alcance de nuestras manos con tapas como la Raya de verduras, los Berberechos al vapor con caldo de mar o el Buey infusionado con hierbas.

Travi en la cocina buey Manel Oliveira

Travi en la cocina berberechos Kike Piñeiro

Iago Pazos (Abastos 2.0): La honradez les hará grandes.

Travi en la cocina Iago Pazos Abastos

Iago es de esas personas que te encandila con sus palabras. Es un auténtico “contador de contiños”, todo un experto en saber transmitir la pasión que siente por su proyecto junto a  Marcos Cerqueiro, el Abastos. Pero además, es de las pocas personas que conozco que no tiene miedo a reconocer que se puede equivocar, y que reconocerlo y rectificar no tiene nada de malo. Al contrario, te hace mucho más grande si cabe.

“Hace dos años, Abastos estuvo a punto de morir de éxito“, reconocía Iago en la charla que nos dio en Vigourmet sobre la trayectoria de su proyecto en los últimos años. Nos habló de cómo la idea de su restaurante, enclavado en un pequeño espacio del Mercado de Abastos de Santiago de Compostela, subió como la espuma en muy poco tiempo, y que ese éxito trajo a sus puertas una demanda imposible de gestionar. Pero Iago y Marcos supieron frenar a tiempo y rectificar, reconocer sus límites y mantener la cabeza fría ante propuestas tentadoras por mantenerse en su esencia.

Travi en la cocina Iago Pazos Abastos 2

Esa esencia es la que ahora quieren poner en la nueva propuesta de Abastos. “La belleza de lo simple” es su nombre, su deseo de trabajar sobre la esencia de la sencillez con la que nacieron en aquel pequeño puesto del mercado de Abastos, sin más pretensiones. Ahora tratarán de vender “momentos”, darle al comensal la posibilidad de vivir experiencias en cualquiera de los espacios disponibles en Abastos: el mercado y el ghalpón en Santiago, y el Loxe Mareiro, el nuevo enclave que a partir del próximo verano tendrán en Carril. Porque, como bien dice Iago, “comer es el último capítulo. Lo más importante de una mesa es lo que ocurre alrededor de esa mesa y con quien lo compartes. Lo importante es el momento“.

Blogueros gastronómicos, protagonistas en Vigourmet. 

David y Mercedes (La aprendiz de chef), Anna Mayer (Panepanna) y Jorge Guitián (Gastrópodos)

David y Mercedes (La aprendiz de chef), Anna Mayer (Panepanna) y Jorge Guitián (Gastrópodos)

El mundo bloguer también tuvo su espacio en la feria gastronómica viguesa. Como remate de la segunda jornada, cerca de veinte blogueros formamos una mesa redonda moderada por Jorge Gituián (El perro gastrónomo), Alberto Lázaro (TuApli) y Almudena Guisado (Canal Cocina). Hablamos del peligro de verse corrompidos por las marcas, debatimos acerca de si un blog es un medio más y reconocimos que, de vez en cuando, las envidias y competencias son patentes entre blogs. Pero el sentimiento de lo fantástico que resulta compartir experiencias y eventos con otros enamorados de la gastronomía como tú fue casi unánime. Y eso es lo bonito de toda esta aventura: compartir momentos como los que nos ha dado Vigourmet este fin de semana.

Y para Vigourmet 2014… aprender de los errores. 

Lo que sí es inmejorable en Vigourmet son los vistas...

Lo que sí es inmejorable en Vigourmet son los vistas…

Es muy difícil que las primeras ediciones de cualquier evento salgan a la perfección. Y reconozcámoslo, si queremos que Vigo siga siendo un punto clave para la gastronomía al menos una vez al año, hay muchas cosas en las que trabajar. Como Iago Pazos nos demostró en su charla, no hay nada de malo en reconocer los fallos y aprender de ellos. Eso es lo que te hace grande. Así que entre la lista de “detalles a mejorar” para el año que viene apuntamos una cocina que no haga sufrir a los chefs en sus talleres, un sistema de vídeo que nos acerque al detalle del plato e intentar no coincidir con Xantar, para poder así disfrutar de dos eventos gastro por completo. Y entre los deseos, por supuesto, que no falte ese segundo año y los sucesivos, que las autoridades sigan apostando por potenciar eventos de este tipo que ayudan a hacer de mi queridísimo Vigo algo más que una ciudad caótica e industrial.

Bon appetit!!