Uno de los recuerdos más bonitos que guardo de mi infancia tiene que ver con los bares. Recuerdo ir a aquellos bares de serrín y tazas de vino tinto manchadas, rodeados de barriles con sus grifos y con un ambiente etílico que aún hoy soy capaz de respirar con esta simple rememoración. Recuerdo esas barras llenas de obreros de las fábricas y astilleros vigueses que, tras salir de sus jornadas, iban a tomar las tazas con los amigos mientras cantaban muchas canciones populares gallegas. Recuerdo a mi padrino cogiéndome en brazos y cantando “Vai o gato metido nun saco, vai o gato pra Terra da Laxe…” (mi favorita era).

Entre esas cantigas existía toda una oda a esta mi querida ciudad: “O vivir en Vigo que bonito é, andar de parranda e dormir de pé”… Una gran verdad que, actualizada al momento que vivimos en la ciudad, tiene reflejo en el nuevo eslogan de nuestro Concello: “Vigo ya se siente guapa”. Y es que, sea por unos o por otros, llámese Alcaldía, Tenencia de alcaldía o Autoridad Portuaria, por primera vez la dura competencia de los partidos de nuestro Concello parece que nos beneficia a los que vivimos y sentimos la ciudad. Por primera vez, en estos cuatro años sus peleas se demuestran a golpe de obras, reformas y transformaciones. Y este fin de semana parece ser el colofón final, la puesta de gala de todo lo que Vigo ha conseguido lavar su cara.

Por fin tenemos Auditorio y mañana se inaugura, por fin el puerto y su paseo marítimo lucen con esplendor y han sido inaugurados hoy, y por fin el Casco Vello empieza a estar a la altura de otras zonas viejas de Galicia, y se engalana para la fiesta grande de la ciudad, la Reconquista, celebraba este fin de semana.

Así que, para sacar muchos mitos y falacias que han dejado a Vigo por el resto del globo como una ciudad fea, de puerto e industrial; para demostrar que además de ser la ciudad más grande y potente del noroeste español, es una ciudad con oferta cultural, de ocio, bonita y turística; para abriros el apetito y las ganas por acercaros hasta este rincón de las Rías Baixas, hoy me convierto en turista residente, con diez buenas razones (que no las únicas) que demuestran por qué por fin tenemos verdadero orgullo vigués. Y por qué vosotros disfrutaréis en Vigo de turismo.

10. Ciudad de cultura, ciudad de conciertos.

Vigo conciertos

Ya lo demostrábamos en los 80, cuando la movida viguesa se hacía oír en el resto de España, y lo seguimos haciendo. En verano, gracias a un enclave inigualable, como es el Auditorio de Castrelos. Pocos hay como él, situado en un enorme parque natural, con una acústica alabada por muchos artistas y donde es una maravilla disfrutar de grandes conciertos y, lo mejor de todo, gratis!!. Aquí Montserrat Caballé emocionó a mucha gente cantando a pleno pulmón, sin micrófono; y se han vivido conciertos tan míticos como Metallica, Deep Purple, Van Morrison… En invierno gracias a salas consolidadas como La Iguana, y a nuevas como la Fábrica de Chocolate o la Sala Mondo; y como no, con el Auditorio de Caixanova, donde se representan las obras teatrales, la danza y los musicales del momento. Si en los 80 éramos cuna del pop, hoy somos punto estratégico en el indie. Para muestra, el cartel del Vigo Transforma previsto para este año: Russian Red, Vetusta Morla o Yan Tiersenn, entre otros. Primera buena razón para visitarnos en verano, no?

9. Ciudad con pulmones.

Pazo Quiñones de León

Vigo esta rodeado de zonas verdes de lo más bello. La más grande tiene en su corazón al Auditorio del que antes os hablaba. El Parque de Castrelos, que además encierra en sus dominios uno de los pazos símbolo del barroco gallego, el  Quiñones de León, reconvertido hoy den museo arqueológico y con unos jardines mezcla de estilos francés y británico. Toda una delicia para pasear en una mañana soleada, y una fortuna de lugar para celebrar los matrimonios civiles en nuestra ciudad. Os lo dice una que ya lo ha experimentado.

8. Gran zona de compras.

Príncipe

Pues sí, como todas las ciudades, tenemos varios centros comerciales llenos de tiendas, cines y cosas de esas. Pero yo os hablo de verdaderas zonas de shopping, calles peatonales donde, además de darte un buen paseo, puedas caer en la tentación de comprarte un bolso nuevo, y terminar tu jornada cargada de bolsas tomándote una café en una terraza. La calle del Príncipe y su posterior prolongación por Urzaiz, concentra como centro comercial abierto, las principales firmas de moda. Y también el museo de arte contemporáneo de la ciudad: el Marco. Y gracias a los cambios sufridos en la hostelería de nuestra ciudad últimanente, dispones de cafeterías como Detrás do Marco donde tomar un chocolate con churros, el Puerta Príncipe, con su terraza elevada sobre la calle y sus pintxos con los que acabas merendado, o la Taberna de Tony, ese Cheers gallego del que os hablaba en el anterior post.

7. El Casco Vello.

Casco Vello Vigo

Cuando mis padres eran jóvenes fue zona de tapeo, después llegamos nosotros y se convirtió en punto de encuentro de las juergas de fin de semana. Con el abandono de nuestra adolescencia vivió años de oscurantismo, convirtiéndose en zona de drogodependientes, delincuencia y abandono. Supongo que nuestra zona vieja tocó fondo cuando Callejeros la convirtió en protagonista de uno sus escabrosos reportajes. Hoy, gracias al trabajo realizado desde el Concello, nuestro Casco Vello resurge de sus cenizas, volviendo a lo que era en sus inicios: una zona marinera, llena de bares donde las nuevas generaciones de cocineros hacen sus pinitos actualizando las recetas y productos de la tierra. Maravillan sus plazas con soportales, como la de la Constitución, donde puedes ver a padres disfrutando del sol en las terrazas, y a hijos jugando con total libertad. Imprescindible para todo turista su paseo por el Mercado da Pedra (todo un Chinatown gallego de las imitaciones) y por la Calle de las Ostras, donde disfrutaréis de las mejores piezas de este manjar preparadas de la forma más tradicional por las ostreras en sus puestos callejeros.

6. De fiesta en fiesta.

Fiesta Reconquista

En Vigo también sabemos divertirnos y nada mejor para demostrarlo que este mismo fin de semana, cuando la ciudad celebra su fiesta grande y el Casco Vello del que antes os  hablaba se pone sus mejores galas. La Reconquista de Vigo, donde se conmemora el alzamiento popular que tuvo lugar en nuestra ciudad el 28 de marzo de 1809 y con el que se consiguió recuperar el poder de esta tierra arrebatándoselo a las fuerzas napoleónicas. En los últimos años esta fiesta ha cogido mucha fama, llenando las calles de nuestro Casco Vello de puestos de comida y artesanías, gente vestida con trajes de la época y, como colofón final, la recreación de la toma de poder por parte de los vigueses.

Pero no agotamos todas las fuerzas en Marzo, ya que el que venga a descansar en nuestras playas durante el verano, podrá también disfrutar de los fuegos de la Villa de Bouzas a mediados de julio, los más importantes y potentes de toda Galicia; vivir una procesión con tantos devotos como la del Cristo de la Victoria a principios de agosto, o una romería típica como la de San Roque, patrón de la ciudad, y su festival “cancións dos nosos barrios” también en esas mismas fechas. Para que no se diga que no sabemos de celebraciones!!

5. ¿Y lo bien que se come?.

Empanada Don Chiringo

Supongo que con tanto post yéndome de cena, algo os habré demostrado sobre ello, ¿no?… Este ha sido el año de la confirmación oficial de ello, con la estrella Michelín de Centeno y el Maruja Limón. Por fin tenemos varias zonas de tapeo donde hacer rutas de vinos (el propio Casco Vello con un estilo más enxebre, la zona de Rosalía de Castro, con ambiente más chic, las de los barrios tradicionales de Vigo como Bouzas o el Calvario...). Y como no, nuestros rincones de toda la vida donde comer buen pescado de la Ría, como el Bar el Puerto (económico y pequeño), el Mosquito (más caro pero de fama)… Los que nos visitéis en Octubre viviréis el momento culmen gastronómico, con dos eventos ya clásicos de la ciudad: el Oktoberfest y el concurso de tapas del Casco Vello. Buen momento para venir a llenar el buche y conocer lo que surje de los fogones de nuestros chefs.

4. Nuestras colinas y sus impresionantes vistas.

El Castro vistas

Lo que cuesta a veces andar por Vigo… y nunca mejor dicho. Somos como San Francisco: cuesta empinada arriba, cuesta con gran pendiente abajo… Aquí la alternativa ecológica del transporte en bicicleta lo tiene muy difícil, salvo que seas un aspirante a nuevo Indurain…  Pero la parte buena de que esta sea una ciudad tan llena de cuestas, es que éstas vienen acompañadas de colinas y la fotografía que uno puede observar cuando llega a su cima es impresionante. Dos son los ojos más importantes de la ciudad para poder observar la belleza y amplitud de nuestra Bahía: el Monte del Castro, en el centro de la ciudad y el punto de origen de Vigo, donde todavía se conservan algunos de los castros donde habitaron los primeros vigueses; y el Monte de A Guía, más a las afueras y con una hermosa ermita en su cima. Ambos son buen lugar desde donde mirar, pero también para verlos, llenos de zonas verdes y de ocio. Allí comprobaréis que, además de lo hermosa que es nuestra ría, guardamos alguna similitud más con San Francisco, ¿o es que acaso el Puente de Rande no os recuerda a otro famoso?

3. Nuestro renovado paseo marítimo.

Paseo marítimo Vigo

Fruto del arduo trabajo por parte de la Presidenta de la Autoridad Portuaria por demostrar que ella también puede poner guapa a Vigo. Renovadas las antiguas naves de la fruta en el puerto; acondicionada la Estación Marítima, puerta de entrada de los numerosos cruceros que nos visitan, con una recién estrenada cafetería con terraza lounge; y con un lavado de cara al bulevar del Náutico, es otra zona más de paseo donde disfrutar de las embarcaciones de recreo de ese pequeño puerto a pie de calle. Bonitas las terrazas de Montero Ríos, punto de encuentro en las tardes y noches veraniegas de muchos vigueses.

2. Qué bien se está en nuestras playas.

Playa de Samil

Arena fina, aguas cristalinas (sí, ya sé que un poco frías, pero cristalinas), ¿qué más necesita uno en verano?. Archiconocida la playa de Samil y su paseo lleno de piscinas, parques infantiles y demás zona de ocio, que hace las delicias de muchos turistas y es el destino de fin de semana de nuestros vecinos orensanos y portugueses. Los vigueses la disfrutamos más en invierno y a principios de verano. Pero no sólo de Samil se baña Vigo. Igualmente recomendables son los baños y paseos por o Bao, la playa de Breadouro (esta si eres de los que toman el sol en cueros) o la Fuente. No hace falta recorrer largas distancias porque en la propia ciudad tenemos arenales que bien merecen una visita.

1. La joya del Atlántico: Las Islas Cíes.

Playa Islas Cíes

En los buenos y los malos momentos, las Cíes siempre han sido el buque insignia de nuestra ciudad. Es lo primero que piensa un turista cuando viene a visitarnos, y de lo último que saldrá de su mente cuando nos olvide… Uno de sus arenales, la playa de Rodas, ha sido considerada por la ilustre guía Lonely Planet como la playa más bella del mundo. Todo aquel que venga, que no deje de reservar un par de días para disfrutar de la isla, hacer camping en ella y reservar plaza en el barco que lleva a sus arenales haciendo una hermosa ruta por toda la Ría de Vigo. Los amantes de las caminatas que se armen de valor y se animen a recorrer el sendero que lleva al faro de la isla. Cuesta lo suyo, pero merece la pena. Por su arena, su fondo marino y la fauna y flora de su bosque, las Islas Cíes es nuestro diamante en bruto. Quizá sea porque precisamente, ha sido de lo poco en Vigo que la mano del hombre no ha destrozado, y que, afortunadamente, parece haber resistido la terrible mancha que supuso el chapapote del Prestige en sus fondos.

 

No creo que ahora tengáis argumentos para no visitar esta ciudad muy pronto, ¿verdad? Si mis artes de persuasión han funcionado, puede que hasta incluso os vea a alguno de vosotros disfrutando mañana del arranque de la Reconquista de Vigo. Yo por mi parte voy a ir desempolvando la espada, que el orgullo vigués gana a tropas napoleónicas y a todo destructor de reputaciones viguesas que se preste.

Y para saber más sobre Vigo…

            

Bon voyage!!