Triángulos de champiñones y tetilla

Hace poco en un post os hablaba de lo socorridas que resultaban los paquetes de obleas para empanadillas. Teniendo uno en la nevera, y alguna que otra cosa más, puedes solucionar un picoteo sorpresa de forma más que aparente. Los rellenos que uno pueda preparar con estas obleas para hacer empanadillas, mini-pizzas, tartaletas, etc. etc…. no tienen fin. Eso, queridos cheffines, lo pondrá solamente nuestra imaginación y las ganas de sorprender.

Os dejo una de esas invenciones en un día de “aprovecha lo que tengas por la nevera antes de que se estropee”, muy sencillita y sabrosas. Los champiñones con queso van de maravilla (aunque no sé qué alimento no pega bien con queso). Yo en este caso utilicé tetilla porque, como ya os he dicho, era el queso que estaba en la nevera. Pero podéis probar con otros cremosos si es lo que tenéis, o con algún ahumado como el San Simón, que seguro que le da un toque más intenso a estos bocaditos.

Triangulos champiñones y tetilla 1

INGREDIENTES:

– 12 obleas de empanadillas de tamaño pequeño
– 150 gr de champiñones ya lavados
– 200 gr de queso de tetilla
– 1 diente de ajo
– Perejil
– Aceite de oliva
– 1 huevo batido

PREPARACIÓN:

1. Precalentamos el horno a 200ºC.

2. Lavamos bien los champiñones, aprovechando también el tallo. Cortaremos los champiñones en cuadrados pequeños.

3. Picamos fino el ajo y lo ponemos a dorar en una sartén con un chorrito de aceite. Cuando esté dorado añadimos los champiñones, le damos unas vueltas y tapamos la sartén. De esta forma, conseguimos que los champiñones suelten todo el líquido y se cocinen en él, quedado más tiernitos. Lo dejamos así aproximadamente durante 5 minutos a fuego medio. Luego destapamos y dejamos que se evapore los restos de agua que queden. Espolvoreamos el perejil, previamente picado, damos un par de vueltas para que los champiñones cojan el aroma del perejil y retiramos del fuego.

4. Cogemos la tetilla y la cortamos en cuadritos pequeños.

5. En una fuente de horno colocamos papel de horno, y repartimos las obleas. En cada una de ellas añadiremos un poco de los champiñones cocinados y 2 o 3 taquitos del queso de tetilla. OJO!! no abuséis echando relleno en las empanadillas, tened en cuenta que tenemos que cerrarlas, y si quedan demasiado abiertas corremos el riesgo de que el queso se nos salga.

6. Para cerrar las empanadillas en forma de triángulo, primeramente pasaremos el dedo mojado en agua por el borde de la oblea y luego juntaremos dos puntas del círculo hasta el centro de la empanadilla y dos veces más de la misma forma hasta obtener un triángulo. IMPORTANTE!! nuestro triángulo debe tener en el centro un pequeño orificio, no dejaremos la empanadilla completamente cerrada. Para rematar, pintaremos las empanadillas con huevo batido y colocaremos un taquito pequeño de tetilla sobre el agujero, a modo decorativo.

7. Introducimos las empanadillas en el horno a 200ºC durante 10-12 minutos. No necesitan demasiado tiempo de cocción, simplemente dejadlas hasta ver que la masa se ha dorado y las podéis retirar.

Bon apettit!!

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