Tosta de foie con manzana

El pato me encanta. Es bien cierto que para el colesterol es uno de nuestros peores enemigos, pero desde el foie a la magret, los muslos o las alitas, todo el pato te permite preparar platos de lo más vistosos, además de ser un buen compañero para todo tipo de sabores y contrastes (la naranja, con manzana, aderezado con salsa de Oporto…).
Hoy os dejo uno de esos pequeños detalles rápidos, bastante sencillos de preparar y que suelen lucir mucho en una cena de esas con amigos: una tosta de foie con manzana con la que todos se chuparán los dedos a la mesa (vamos, que con poco parece que eres el mismisimo Pepe Vieira, jeje).

PREPARACIÓN

OJO!! Antes de nada un consejo muy importante a la hora de prepararlo: tenéis que cocinarlo y montarlo casi al momento de servir. Si tenéis una cena, es mejor que esto lo dejéis para el final y cuando vuestros invitados estén sentados a la mesa o con el aperitivo previo. El foie se debe comer caliente, recien hecho y con la sal recién echada. Un foie hecho hace tiempo  y frío no sirve para nada, la sal penetra en su carne y es incomible.

1. Dispón las tostas en una fuente.

2. Calentamos la cebolla caramelizada en una sartén. Yo normalmente para esta clase de montados la suelo compar en conservas de cristal. Está muy buena y os ahorráis el tiempo de prepararla. Como os decía, es importante que la calentéis en una sartén, sobre todo porque teniendo la cebolla unos 3 minutos a fuego permitirá que los azúcares se vuelvan almíbar y quede una textura mucho más densa.

3. Cortamos la manzana en medias lunas finitas. Una vez cortadas, las pasaremos por una sartén a la plancha previamente untada con mantequilla. Cuando la manzana empiece a tomar color y esté casi terminada la salpicaremos de unos granos de azúcar moreno, que con el calor propio de la manzana a la plancha se derretirá, creando una cobertura dulce sobre la manzana.

4. Peparamos el foie. Esta quizá sea la parte más complicada del asunto (el resto es muy básico), porque debemos darle el punto justo de cocinado al foie: si nos quedamos cortos quedará crudo y eso no gusta; y si nos pasamos acabará por consumirse. Lo ideal es hacer el foie sin nada de grasas (el foie de por sí es grasa pura) en una sartén antiadherente muy caliente. Ahí lo pasaremos vuelta y vuelta, no dejando más de 2 minutos por cada lado. Y así conseguimos un foie perfecto.

5. Montamos la tosta. Primero irá una cama de cebolla caramelizada, después colocaremos las medias lunas de manzana y finalmente el foie. Espolvoreamos unas lascas de sal Maldon sobre el foie y lo regamos todo con un chorrito de Vinagre de Módena.

 

Y lo dicho, rápidamente a servirlo y a degustar ese sabor tan profundo y dulce que nos deja esta receta. Por cierto, perdonad por la malísima calidad de las fotos, pero esto suele suceder cuando una se olvida de cargar la cámara y tiene que sacarlas por el teléfono móvil en la oscuridad de una cena nocturna….

Bon appetit!!

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