Tarta de fresas: una receta perfecta para las meriendas

Este invierno ha llovido tanto en mi terriña que los habituales paseos que nos damos el  partenaire y yo por mi queridísimo Vigo adelante, se han visto reducidos a la mínima expresión. Ya sé que muchos me diréis que la lluvia viene de perlas, que hace falta para las cosechas, para prevenir la sequía de verano y otras tantas cosas más. Pero para una paseanta nata como esta que os escribe es el peor de los males. Que un ratito en casa con la manta y una buena peli no está mal. Pero pasadas las dos o tres horas de peli una se sube por las paredes… ¡Dios mío, como hacen los del Gran Hermano para aguantar tres meses entre cuatro paredes!

Mi mejor terapia para ese tiempo invernal e infernal ha sido la cocina, en concreto la repostería, y más concretamente aún, los dulces perfectos para mis merendolas. Y es que mi parte más “british” hace impensable tomarse un té de tarde sin acompañarlo de un buen festín con cuerpo. Así que de domingo en domingo lluvioso e ido recuperando esas recetas dulzonas clásicas de las meriendas. Tartas, bizcochos y galletas que siempre había querido hacer, pero que nunca me había puesto con ello. Un ejemplo es esta tarta de fresas que veis. Seguramente me diréis que está más vista que el tebeo, pero para la menda ha supuesto un reto a la hora de conseguir una masa quebrada perfecta. No, si al final voy a tener que agradecer esa reclusión provocada por la lluvia…

tarta de fresas

INGREDIENTES:

  • 185 gr de harina
  • 125 gr de mantequilla
  • 60 gr de azúcar
  • 1 yema de huevo XL
  • 1/2 c.c. de extracto de vainilla
  • 1 sobre de gelatina de fresas
  • 125 gr de azúcar
  • 60 gr de maicena
  • 2 huevos XL
  • 1 c.c. y media de extracto de vainilla
  • 490 ml de leche entera
  • 375 gr de fresas

PREPARACIÓN:

1. En un bol frotamos con una cuchara de madera la harina y la mantequilla hasta formar migas. Añadimos el azúcar.

2. Batimos la yema con el extracto de vainilla y lo agregamos a la mezcla de harina. Amasamos (no demasiado) hasta crear una bola.

3.  Envolvemos nuestra masa en un papel film y la dejamos refrigerar al menos una hora. Mi consejo es que dejéis algo de tiempo más, alrededor de 3 o 4, puesto que así conseguiréis más consistencia en la masa y que se rompa menos cuando tengamos que alisarla.

4. Pasado el tiempo de refrigeración, precalentamos el horno a 180ºC. En una superficie limpia de nuestra cocina espolvoreamos un poco de harina, colocamos la bola de masa y la extendemos con el rodillo hasta que tenga un grosor de 3 mm aprox.

5. Recubrimos nuestro molde de tartas desmoldable de 28 cm de diámetro, que previamente habremos untado con un trozo de mantequilla, con nuestra masa, dejando un borde saliente de unos 2 cm. Recortaremos con unas tijeras aquellos bordes que sobresalgan demasiado.

6. Pinchamos la base de la masa con un tenedor, la recubrimos con papel sulfurizado y sobre él echamos pesas de hornear o, en su defecto, garbanzos. Esto evitará que la masa se infle en la base.

7. Horneamos durante 20 minutos a 180ºC. Pasado ese tiempo retiramos el papel y horneamos otros 5 minutos más. Retiramos del horno y retiramos los sobrantes de masa, hasta dejarla a ras del borde del molde.

8. Disolvemos la gelatina de fresas siguiendo las instrucciones del fabricante, y con la ayuda de un pincel la untamos sobre toda la base de la masa. Dejamos enfriar.

9. Ahora toca preparar la crema pastelera. Para ello, batimos el azúcar, la maicena, los huevos y el extracto de vainilla.

10. En un cazo hervimos  la leche y la retiramos del fuego cuando empiece a burbujear. Vertemos la leche caliente sobre la mezcla del huevo, sin dejar de batir para evitar que se corte.

11. Devolvemos la crema al cazo y cocemos a fuego medio removiendo constantemente. Cuando la crema espese, reducimos el fuego y seguimos cocinando dos minutos más. Retiramos y pasamos a un cuenco, dejando que temple.

12. Mientras la crema pierde temperatura lavamos las fresas y las cortamos longitudinalmente en láminas gruedas. Una vez la crema haya templado, volvemos a batir y la vertemos sobre la base de la masa. Cubrimos con las fresas, empezando por la parte exterior de la tarta y formando círculos hasta llegar al centro. Con un pincel, pintamos las fresas con la gelatina para que coja brillo. Metemos en la nevera hasta el momento de la degustación.

tarta de fresas
Con semejante propuesta de merendola dominguera, hasta Tom Cruise se nos ha colado 😉

Todo un clásico esta tarta de fresas. Que bien pudo ser de kiwi, melocotón, o incluso de todas las frutas a la vez. Porque en la fruta puedes elegir la que más rabia te dé. Y así, con un trozo de esta maravilla dulce, un Earl Grey y buena compañía, dejaremos de subirnos por las paredes. Y veréis como la lluvia quedará de puertas para fuera…

Bon appetit!!

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4 thoughts on “Tarta de fresas: una receta perfecta para las meriendas

  1. Tiene súper buena pinta. De pequeña para un cumple me compraron una muy parecida, y recuerdo que me encanto aquella tarta, la verdad es que las tartas con frutas me encantan =) y ahora que comienzan las fresas estas es perfecta, y más para compartirla con un té.

    Aunque no hayas podido ir a caminar estos días seguro que sale algún día con solecico para dar un buen paseo.

    Un besico

    1. ¡Gracias Lorena! La verdad es que yo también soy muy fan de las tartas con frutas. Mi favorito es el brazo de gitano de nata y fresas. Una auténtica perdición. Mmmm, lo que me recuerda que tengo que prepararlo y publicar su receta…

      Bikos!!

  2. Como te entiendo con lo de pasar tiempo en casa!

    Yo me siento como un león enjaulado, sin saber que hacer, y siempre acabo con las manos metidas en harina…

    Tu tarta, maravillosa!

    1. ¿Ves Ana? Al final la parte positiva de la odiosa lluvia, ciclogénesis o tiempo infernal es que nos obliga a pasar más tiempo en la cocina. Y de eso no nos vamos a quejar, ¿verdad? 😉

      Bikos!!

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