Taberna la Bastarda (Vigo): un mundo de vinos por copa.

¿Qué tendrá Vigo para encandilar a un sumiller peruano y una cocinera toledana? Hemos estado con Néstor y Anabel, dueños de Taberna La Bastarda, la última incorporación gastro al panorama vigués. Hablamos de su amplia carta de vinos, su cocina cambiante y esa apuesta decidida por nuestra ciudad. 

Es un hecho: Vigo tiene mucho potencial. Y además engancha. Estas dos afirmaciones no deberían sorprerdernos a los que disfrutamos día a día de esta ciudad. Y sin embargo, cuando alguien de fuera lo deja todo y apuesta por desarrollar su idea aquí, lo miramos con extrañeza. Como si estuviese cometiendo una locura.

Les preguntamos qué es lo que ven en nuestra ciudad, siendo la fea del baile. Por qué no Santiago, o Coruña. Por qué no fuera de Galicia… Y ellos nos devuelven esa misma mirada extrañada. La que te dice: “mírate al espejo, por favor, ¿no ves lo que tienes delante?”.

Taberna La Bastarda - Vigo

Néstor y Anabel son dos de esas personas que han apostado fuerte por Vigo. Él es de Perú, ella de Toledo, y ambos trabajaban en Madrid. Pero decidieron dejarlo todo y venirse a nuestra ciudad. Llevan un mes con su Taberna La Bastarda, en paseo de Alfonso XII. Un local chiquito, de pocas mesas y mucha barra. Su oferta de vinos es de las más amplias de la ciudad, con más de 100 variedades. Y su carta, por el contrario, corta pero cambiante y con mucho sabor tradicional. No tienen familia, apenas conocidos en la ciudad, pero en tan poco tiempo ya están enganchando a ese público vigués con fama de exigente.

Hemos hablado con ellos para conocer a estos dos nuevos vigueses de adopción. Y esto es lo que nos han contado…

Nuestra charla con Néstor y Anabel (Taberna La Bastarda)

Nestor y Anabel de La Bastarda

Ambos sois nuevos por la escena gastro viguesa. ¿Qué tal si arrancamos con una presentación?

Néstor: Pues somos Néstor y Anabel. Yo soy hostelero de profesión. Estudié hostelería en Lima, mi ciudad natal. Cuando me trasladé a España me enamoré del mundo de los vinos. Hice el curso de sumilleres en la Cámara de Comercio de Madrid. Tras él, trabajé en restaurantes como A’Barra o el Club 31. Ahora en Taberna la Bastarda me encargo de la barra.

Anabel: Yo soy la que cocina en La Bastarda. Estudie cocina en Toledo, que es la ciudad de donde vengo.  Mi andadura profesional comenzó en Azurmendi con Eneko Atxa. Y mi última casa fue A’Barra, como jefa de pescados en Madrid.

Y de repente un día, hacéis la maleta y abandonáis Madrid por Vigo. Sin familia ni apenas conocidos en esta ciudad. ¿Por qué tomáis esa decisión?

Néstor: Nos gusta mucho el ritmo de esta ciudad, tranquila y a la vez cambiante. Contar con la presencia del mar en nuestras vidas, respirar sano, tener el campo a mano… para nosotros todo eso es fundamental. En una ciudad como Madrid, todo esto no era posible. Y además de ganar en tranquilidad y cercanía con el campo, apenas sufrimos atascos. Así que todo son ventajas.

Yo viví en Vigo hace nueve años y me fui enamorado de la ciudad. En agosto vinimos los dos de vacaciones. Y ya no era sólo yo el enamorado. Llevábamos tiempo pensando en abrir nuestro propio negocio, y entonces pensamos: “¿Por qué no en Vigo?”. Y cuatro meses después nos vinimos.

Taberna la Bastarda

Para los que todavía no se hayan pasado por vuestra taberna, ¿qué destacaríais como factor diferenciador?

Néstor: No buscamos diferenciarnos demasiado. Queremos ser parte del abanico de ofertas gastronómicas que ya hay en Vigo, el complemento a otras ofertas para aquellos que hacen ruta, por ejemplo. O para los que salen a comer a deshora. Quizá si destacamos por algo es por nuestra cocina abierta todo el día. Y por esas  111 referencias de vino por copa.

¿Por qué una taberna y no otro tipo de negocio hostelero, viniendo ambos de restaurantes potentes en Madrid? 

Anabel: La fórmula de la taberna nos permite tener más cercanía con el público. Tenemos pocas mesas y mucha barra, lo que le permite a Néstor estar en constante conversación con los clientes, recomendarles vinos, contarles su historia. Y a mí, salir de vez en cuando de la cocina y saber de primera mano y casi al instante cómo funcionan los platos. Para nosotros la taberna es un juego simpático en el que podemos ofrecer lo que tenemos sin perder la profesionalidad.

Pizarra en Taberna La Bastarda

Me sorprende la enorme cantidad de vinos que veo en vuestra pizarra. Néstor decía antes que 111 referencias diferentes. ¿Cuál es el punto del que partiste para crear esta amplia selección de vinos?

Néstor: Principalmente, permitir al cliente disfrutar de la copa del vino que desee sin tener que comprar una botella para conseguirlo. Normalmente las opciones por copa que se manejan en otros negocios son muy limitadas. Y cuando al cliente le surge la curiosidad por conocer un vino tiene que arriesgarse de pleno y adquirir la botella. De esta forma puedes animarte a probar vinos diferentes y abrirte a denominaciones de origen más minoritarias o menos conocidas.

Para mí como sumiller y apasionado de los vinos este era mi objetivo principal: construir un entorno donde puedas tomarte una copa de vino desde primera hora hasta la última del día.

Por el contrario, la cocinera nos presenta una carta reducida, con platos muy seleccionados, ¿cómo definís vuestra cocina y vuestra carta?

Anabel: La idea en cocina se basa en hacer las cosas a diario. Quería escapar de una carta de veinte platos donde al final del día nos quedemos con excedentes. Preferimos centrarnos en pocos platos pero hechos con mucho mimo y muy buen producto. Una carta de no más de diez platos llenos de cariño, con mucha esencia tradicional. Como si comieras en casa de la abuela. Además, busco tener una cocina que esté en cambio permanente, realizando platos nuevos cada semana, que gusten. Para que quien vuelva a visitarnos siempre se lleve alguna sorpresa.

Taberna la Bastarda

Lleváis apenas un mes desde que arrancasteis, ¿cuáles son vuestras primeras sensaciones?

Néstor: Fíjate que justo hace dos días que hicimos el mes. El 13 nos da suerte. Anabel aún no se lo cree,  y yo estoy igual. Estamos muy agradecidos con toda la gente que hasta ahora nos ha dado la oportunidad de mostrar lo que sabemos hacer.

Anabel: Estamos encantados con cada persona que nos dedica unos minutos, un like o un comentario en Instagram. Toda la gente que viene a conocernos con una gran sonrisa y con tan buenas energías. Al no tener a nadie en Vigo para nosotros cualquier muestra de cariño es tan grande… Intentamos tratar a cada cliente con el mismo cariño con el que puedo tratar a nuestros seres queridos. Es nuestra forma de agradecer este apoyo inicial para poner nuestro nombre en Vigo y que podamos llegar a que nos conozca más gente. Madrid ha sido una casa para nosotros, pero sabemos que Vigo será nuestro hogar.

Los vigueses tenemos fama de ser un público difícil, ¿lo notáis así?

Néstor: Esto que preguntas resulta curioso. No eres la primera persona que nos lo comenta. Sin embargo, nosotros no lo hemos notado. Creemos que todas las personas que nos vienen a visitar es porque quieren disfrutar. Y la aceptación está siendo muy buena. La gente se ha mostrado receptiva en todo momento.

Nuestra visita a La Bastarda.

Taberna la Bastarda
Anabel a las puertas de su taberna.

Llegó a mis oídos la apertura de La Bastarda de otra tabernaria en potencia, Cris (Taberna A Mina). Así que nos montamos una ruta tabernera donde incluimos esta novedad. Tenía curiosidad por ver cómo funcionaría el local en Paseo de Alfonso XII. Una zona con mucho potencial y vistas impresionantes, pero a la que le está costando arrancar.

Nada más entrar, me sorprendió el cambio radical que le habían dado a la antigua cafetería Guay. Con apenas un par de arreglos había cambiado su esencia de cafés y desayunos por un lugar donde el vino es el protagonista. Y mis dudas iniciales sobre el funcionamiento a pesar de la zona, disipadas de un plumazo: el local lleno, animado ya desde primera hora de la noche.

El hombre bala

En su gran pizarra tienes gran parte de las referencias de vino que manejan. Pocas mesas y mucha barra, donde Néstor te explica de primera mano los vinos que te sirve en copa. Mi consejo es que dejes los prejuicios a un lado y te dejes guiar por él. Nosotros arrancamos con un Ribera de Duero, y al final agradecimos la recomendación de un D.O. de Vinos de Madrid: El hombre bala.

En cocina, sabores muy tradicionales. La carta estaba cargada de guisos y legumbres: callos a la madrileña, pochas, codillo… Yo le había echado el ojo a unas sardinas ahumadas con tomate confitado. Y cayeron, junto con una empanada de carrilleras espectacular. La carne estaba tan perfectamente estofada que se desmigaba sin apenar tener que cortarla. Se nota esa mano casera, de cocina casera que nos comentaba Anabel.

Taberna la bastarda

 

Esta primera parada ha sido más que satisfactoria. De oro en nuestro medallero. Y es que a veces lo más sencillo pero bien hecho, es lo que engancha. Te sientes tan a gusto charlando de vinos con Néstor en la barra, que no echas de menos el no tener mesa disponible. Se disfruta de ese contacto directo, los consejos y descubrimientos sobre vino. Para mi próxima visita pienso hacer una combinación de sesión vermú perfecta. Primero, probando esa fideuá que tienen todos los sábados para acompañar el vino. Y remataré con unos callos a la madrileña… o puede que le dé al codillo… No sé, quizá espere a que vayáis vosotros y me contéis qué vino y que plato debo pedir en mi proxima visita. No dejéis de contarmelo, ¿ok?. 

TABERNA LA BASTARDA

Paseo de Alfonso XII, Nº 33

36202 Vigo (Pontevedra)

Tfno: 649 736 044

Podéis seguir sus andanzas en Instagram y su página de Facebook

Bon appetit!!

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