Receta de menestra con huevos de codorniz.

He de reconocer que me ha resultado sencillo seguir mi fase de #dietawoman porque me fascinan las verduras. De hecho, creo que debe ser una de las categorías con más recetas de mi blog, junto a los postres (sí, lo sé, una antítesis curiosa…). Hoy mismo le decía a una amiga a la que no le gusta nada la fruta, que en mi caso sería factible alimentarme sólo a base de verduras y frutas, si no fuese, evidentemente, porque el ser humano necesita más aportes para sobrevivir y llevar una vida saludable.

Pero supongo que aquellas personas que no pueden ver ni una lechuga delante de sus narices, llevarán más crudo eso de perder los kilos, porque si de sustituir las verduras por hidratos se trata, la cantidad que puedes ingerir es mucho más limitada. Mi hermano, que está en fase de #dietaman, es de esos alérgicos a todo aquello que sea verde. Y si le quitas del salmón, pez espada o atún, tampoco le des a probar el pescado. Así que cuando como en casa de mi madre, veo como se alimenta diariamente de un poco de pechuga a la plancha acompañada de arroz o patatas cocidas “super-medidas”. Y ese plato irrisorio, tan escaso y tan ausente de color, me hace pensar que si estuviese en su situación hubiese alzado la bandera de la rendición hace mucho tiempo, y que los kilos se acercasen a mí. Que una cosa es estar a dieta y otra pasar hambre o vivir en el “mundo monocolor” de la dieta de mi hermano.

Con la receta de menestra de hoy, que no es para nada estrambótica ni sorpresiva, sino más bien muy sencilla, e incluso puede que hasta común en vuestras cocinas, lo que quiero es mostraros lo colorido y ameno que resulta el mundo de la dieta si le añades las verduras y las frutas, y lo soso y “comida de hospital” si te ves abocado a comer pollo y arroz medido durante tu período de eliminación de grasas.

Sí, lo sé, puede que esté reduciendo algo más complejo a una idea muy básica, pero como una no tiene los conocimientos científicos adecuados para haceros una disertación acerca de las propiedades de las verduras, sus nutrientes y ese largo etcétera (que por otro lado sería un peñazo que te mueres), no me queda más que intentar convencer a vuestros ojos con mi receta de menestra y, tras de sí, a vuestros estómagos, de que poner una verdura en tu vida de #dietawoman le abrirá la puerta a un mundo de luz y color.

Menestra a la cazuela 2

INGREDIENTES: 

  • 200 gr de judías verdes
  • 200 gr de zanahorias
  • 200 gr de calabacín
  • 8 espárragos trigueros
  • 2 chalotas
  • 1 diente de ajo
  • 3/4 huevos de codorniz
  • 100 gr de tacos de jamón ibérico
  • 1/2 litro de caldo de verduras casero
  • Tomillo
  • Pimienta 5 bayas
  • Sal gorda
  • Aceite de oliva

PREPARACIÓN:

1. Pelamos las judías verdes y las cortamos en juliana. Las pasamos por agua para lavarlas bien y reservamos.

2. Lavamos el calabacín y lo cortamos en taquitos, y hacemos lo mismo con las zanahorias. Reservamos también.

3. Con un pelador retiramos de los espárragos trigueros la parte más dura y los cortamos en rodajitas, dejando un poco más largas las puntas de los espárragos. Veréis que estéticamente quedará muy chula vuestra menestra si las puntas se hacen más visibles.

4. Ponemos dos tarteras con agua y un poco de sal a hervir. Cuando rompan a hervir, en una echaremos las judías verdes en juliana, y en la otra la zanahoria y el espárrago. El calabacín no necesita cocción previa. Los dejamos hacerse durante 5 minutos. Pasado ese tiempo retiramos las tarteras del fuego,escurrimos el agua de las verduras y las refrescamos con agua fría.

5. Ponemos al fuego una cazuela amplia y baja y añadimos un chorrillo de aceite. Picamos finamente nuestas chalotas y el diente de ajo y los rehogamos durante unos segundos, controlando que no se doren demasiado.

6. Agregamos entonces todas nuestras verduras y removemos para que se mezclen bien. Salpimentamos y añadimos nuestro medio litro de caldo y esperamos a que rompa a hervir. Entonces bajamos el fuego y dejamos cocinándose durante 10 minutos.

7. Mientras tanto, saltearemos los dados de jamón en una sartén sin aceite (no es necesaria, ya que el propio jamón soltará su grasilla). Retiramos a un plato.

9. Un minuto antes de terminar la cocción de las verduras, añadimos los tacos de jamón y removemos para que se mezclen. Después, retiramos del fuego, colocamos los huevos de codorniz fritos encima de las verduras y espolvoreamos con tomillo.

 

Si mis dotes persuasivas han funcionado, dentro de unos días espero ver a algún, hasta ahora, enemigo de lo verde, dar una tregua a los frutos del campo y animándose a probarlos. A ver si es verdad, que no quiero hacer de madre pesada y tener que apretaros la nariz para meteros la cuchara repleta de crema de verduras en la boca.

Menestra a la cazuela 3

Bon appetit!!

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7 thoughts on “Receta de menestra con huevos de codorniz.

  1. Martiña yo soy como tú, no concibo una dieta sin verduras y frutas… ni tolero que me las limiten…. En su día mi dieta también me permitía todas las verduras y frutas que me diera la gana….. Y es verdad que ultimamente estoy abusando bastante de los hidratos y así me está costando bajar……

    Pedazo de menestra, un día me bajaré a comer contigo 😉

    Un bico grande.

    Lau.

  2. Qué buena receta! Con la pinta que tiene como que no se echa de menos la carne…a mi es que me gusta casi todo, soy de buen comer. Lo único que no me llena son las judias, me las como pero no me vuelven loco, ahora los huevos de codorniz me pierden. Tu hermano no sabe lo que se pierde… Bezitos!

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