Pollo al curry con manzana y nueces

Hace ya tiempo, una amiga me trajo de un viaje que hizo a Turquía una bolsa de curry. Lo cierto es que a mí me encanta el curry, pero hasta ese momento siempre tenía problemas para cocinarlo en casa, porque el sabor tan “fuerte” de esta especie no le gustaba a mi compañero de mesa… Os puedo decir que desde que mi amiga me trajo este presente, el curry se ve en mi casa con otros ojos. Y lo cierto es que ese pequeño regalo me demostró que lo que aquí en España se comercializa como curry, deja bastante que desear en comparación con el verdadero.
Realmente, el curry  no es una especie en sí, sino una mezcla de diferentes especias: pimienta de cayena, clavo, comino, cilantro, clavo, nuez moscada, jengibre, cúrcuma, canela y guindilla. La cúrcuma es el ingrediente más importante y el que le da su color amarillento. Existen gran variedad y tipos de curry, que dependerán del gusto de cada cocinero y de la variedad de hierbas aromáticas que se mezclen en él. Pero la base de todo curry siempre será la cúrcuma.
El origen del curry está en la India, pero con el tiempo se ha extendido por otros países del Mediterráneo, como Turquía o Marruecos, e incluso es un preparado muy popular en la cocina inglesa, por la cantidad de población hindú allí instalada.
Bueno y después de esta clase magistral, os dejo el resultado de la comida de hoy, con la que el partener, ese que odiaba el curry por encima de todo, se ha chupado los dedos.

INGREDIENTES:

– 1/2 pechuga de pollo
– 1 manzana Golden
– 1 cebolleta
– 1/2 de vino blanco
– 250 ml de nata para cocinar
– 1 c.s. de curry en polvo
– Aceite de oliva
– Sal y pimienta
– 4 nueces para decorar

PREPARACIÓN:

1.Picamos la cebolleta muy finita, de forma que cuando la pochemos y la cocinemos con el resto de los ingredientes, apenas se note. Echamos un chorrito de aceite en una sarten y sofreímos a fuego lento la cebolleta picada.

2. Mientras, pelamos y cortamos la manzana en pequeños dados. Una vez que observamos que la cebolleta ha cogido color, echamos la manzana troceada y dejamos que se siga pochando con la cebolleta (más o menos por unos cinco minutos).

3. Cortamos la pechuga de pollo en cuadritos, esta vez un poco más grandes que como cortamos la manzana. Los salpimentamos y agregamos a la sarten junto con la manzana y la cebolla. Subimos un poco el fuego y salteamos el pollo y el resto de los ingredientes hasta que los trozos de pollo pierdan el color crudo (otros 5 minutos más o menos).

4. Mientras el pollo se cocina, mezclamos el medio vaso de vino con la cucharadita de curry y lo revolvemos bien. Pasado el tiempo de cocinado del pollo, vertemos en la sarten esta mezcla de vino y curry, así como la tada para cocinar y revolvemos todo, dejando el fuego un poco vivo durante un par de minutos, para así reducir el alcohol del vino. Después, bajamos el fuego y dejamos cocinando todo unos 7 minutos.

Para mi gusto, lo que mejor le queda como acompañamiento al pollo al curry es el arroz o un cus-cus, aunque lo de la guarnición lo dejo a gusto de cada uno. Para decorar el plato utilizad un par de nueces, ya que la mezcla del fruto seco con el dulce de la fruta y el sabor oriental del curry es una buena combinación.

Como veis, en apenas 15 minutos viajamos a la India mientras disfrutamos del sabor de este sencillo plato. Lástima que mi bolsita de curry de Turquía no crezca por sí sola y dentro de poco me tenga que despedir de ella. Pero quizá sea esa una buena excusa para visitar el país, ¿no os parece?.

Bon appetit!!

[ad#para-los-post]

Si este post te ha gustado, quizá te interese...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *