Pimientos del piquillo de salmón y langostinos

Hoy nos vamos a preparar algo sencillo. Cuando una organiza cenas, siempre quiere quedar lo mejor posible con sus invitados (al menos a mí, que soy muy Preysler, eso me pasa, jeje). Entonces siempre empieza a pensar en cientos de cosillas que podría poner para dejarlos alucinados tanto en sabor como en presentación y novedad. Lo que una no piensa en esos momentos es en la lata que suelen dar todos esos entrantes tan “originales y espectaculares”, y luego en el momento de la preparación maldice el día en que pensó en el dichoso menú.

Para evitar ese agobio en la preparación, pero seguir quedando como todo un chef, hoy os propongo un entrante muy facilito y rápido de elaborar, pero que a la vez resulta exquisito. Lo encontré navegando por Internet un día de esos que buscaba inspiración (perdón a mi fuente de ideas, pero no recuerdo quién ni dónde lo posteaba…). Aquí tenéis la prueba.

INGREDIENTES:

– 8 pimientos del piquillo en conserva
– 1 lomo de salmón fresco de aproximadamente 300 gr
– 10-12 langostinos (que también se pueden variar por gambas, o por surimi en caso de que tengamos algún alérgico al marisco, ya que el surimi sigue dando sabor de marisco, pero es inocuo para ellos)
– 1/2 cebolleta
– 1 c.s. de harina
– 1 vaso de leche
– 100 ml de nata para cocinar
– Aceite de oliva
– Sal y pimienta

PREPARACIÓN:

1. Picamos la cebolleta muy fina y la ponemos a dorar en la sartén con un poco de aceite.

2. Limpiamos el lomo de salmón, retirando la piel y las espinas que podamos (aunque al ser lomo suele venir bastante limpito). Luego lo cortamos en cuadraditos pequeños.

3. Los langostinos los pelamos y cortamos en rodajitas pequeñas.

4. Cuando la cebolla esté pochada preparamos una bechamel ligera. Para ello, echamos la cucharada de harina a la sartén y removemos hasta que la harina se haga. Justo en ese momento, añadimos el vaso de leche. Es recomendable que la leche este templada, para evitar que al echarla la harina se nos haga grumos. Seguimos removiendo hasta que la mezcla espese y se forme la bechamel.

5. Añadimos los cuadritos de salmón que habíamos preparado y salpimentamos. Removemos durante un par de minutos. Después añadimos los trozos de langostinos, removemos de nuevo durante otro par de minutos y retiramos del fuego.

6. Cogemos la lata de pimientos y los escurrimos. Con la salsa preparada los rellenamos.

7. Con el relleno que sobra añadimos la nata y lo batimos hasta obtener la salsa de acompañamiento. Lo que os aconsejo es que la nata la vayáis añadiendo poco a poco y vosotros mismos decidáis cuánto de espesa o ligera la queréis.

 

Lo único que os queda es servirlos y disfrutarlos en la compañía de vuestros amigos y un buen vino. Ya veis que los piquillos son los pimientos más socorridos que hay, ya que, lo mismo que hoy los hemos rellenado con productos de mar, están igual de buenos con verduras, carne... Eso ya a gusto del consumidor. Más adelante seguiremos experimentando con ellos…

Bon appetit!!

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