Patatas gratinadas con canela

Chicos, hoy creí que no llegaba a escribir el post. Vengo de disfrutar en Ourense de una jornada en Xantar 2012, la feria del producto gallego que se celebra estos días en Expourense. Ha sido un día muy intenso, con dos showcookings de lo más interesantes de la mano de Flavio Morganti (Casa Galileo) y de Iago Pazos (Abastos 2.0.), y disfrutando de lo bueno que se esconde tanto en nuestros productos ecológicos, como en los que tienen sello y denominación de origen Galicia Calidade.

Si tenéis la oportunidad de acercaros, podéis hacerlo hasta el 5 de febrero y cada día disfrutaréis, además de todos los productos que nos ofertan en los diferentes stands, de talleres, catas y demostraciones tan interesantes como la de “PescadeRias” de mañana sobre el pescado y marisco de extracción artesanal, o las catas de mieles y algas con Denominación de origen del viernes.

Pero hoy no quiero entrar en más detalles porque el viernes ya os prepararé un interesante post sobre todo lo degustado y disfrutado en Xantar 2012. Lo prometido es deuda, así que seguiremos apuntando ideas para ir un poco más allá en el mundo de la guarnición. La guarnición de hoy seguramente ya la conozcáis los más cocinillas de mis seguidores, pero tuvo tanto éxito en la cena de Fin de Año que me parece importante dedicarle una reseña.

En casa de mis padres una tradición inamovible de todas las cenas de Fin de Año es la carne rellena. Y ya puede venir una falta terrible de ternera en nuestros supermercados, o alguna enfermedad rara de esas que veten durante un tiempo la venta de la carne, que mi señora madre no dejará de servir su carne rellena. Este año he intentado convencerla para introducir novedades en el menú, después de todo lo que Arantxa Costas nos enseño en el taller de cocina navideña. Y tras un tira y afloja más tenso que un debate electoral, logré que me dejase modificar dos puntos de su plato principal: el relleno de la carne y la guarnición de acompañamiento… porque madre, las patatas asadas de toda la vida necesitan un maquillaje culinario…

Así que convertimos esas patatas asadas en unas patatas gratinadas perfectas para acompañar cualquier tipo de carne o asado, que se disfrutan especialmente en los otoños e inviernos, donde los frutos secos y las especias más intensas y dulzonas pululan por cada uno de los platos que cocinamos.  Por cierto, las fotos no son de lo mejorcito de mi galería, pero entended que con veinte personas esperando a ser servidas, la contrarreloj por las uvas de Fin de Año y una madre histérica revoloteando a tu alrededor, resulta complicado emular a Annie Leibovitz… Sobre todo que me perdone Arantxa, que vaya promoción hago yo de sus patatas gratinadas y de todo lo aprendido con estas fotos…

Gratinado patatas 1

INGREDIENTES: 

  • 4 patatas de buen tamaño
  • 1 litro de nata de 35% M.G.
  • 1/2 bolsa de 3 quesos para gratinar
  • Sal
  • Canela
  • Nuez moscada

PREPARACIÓN:

1. Pelamos las patatas y las cortamos en láminas gorditas. Pensad que las vamos a cocer, así que no vale una lámina tipo chip porque el resultado tras cocerlas sería un puré, así que un diámetro algo más considerable….

2. Ponemos una olla al fuego y le añadimos la nata y las patatas laminadas, y las dejamos cocer a fuego medio-bajo hasta que al pincharlas resulten blanditas (cortadas, aproximadamente unos 15-20 minutos). Mientras se cuecen, ponemos a precalentar nuestro horno en función gratinado a 220ºC.

3. Pasado ese tiempo, retiramos la olla del fuego y disponemos nuestras patatas en una fuente de horno. Bien colocaditas para que la presentación buena. Tras terminar de colocarlas, vertemos encima la nata utilizada en la cocción y espolvoreamos con un poco de sal, nuez moscada y canela.

4. Por último, espolvoreamos con una buena capa de tres quesos para gratinar e introducimos nuestra fuente en el horno en la parte superior en función de gratinado, durante unos 5 minutos más o menos. Sabremos que están listas cuando el queso adquiere un color dorado y textura de costra.

 

Y ya sólo queda retirarlo del horno y servirlo junto con el asado que hayamos decidido preparar ese día. Es importante que el gratinado lo hagáis justo antes de servir, para que tenga el punto de degustación óptimo.

En mi casa encantó la guarnición casi más que la carne. Y esto sirvió para que mi madre se diese cuenta de que de vez en cuando no está mal darle nuevas pinceladas al menú. Que las tradiciones están bien, pero cocinadas por los siglos de los siglos, llegan a repetir más que una vinagreta fuerte. Por cierto, de la carne y su relleno pondré la receta en un futuro próximo. Porque las aventuras de esta que os escribe y su madre para rellenar la carne y cerrarla no tienen precio…

Gratinado patatas 2

Bon appetit!!

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2 thoughts on “Patatas gratinadas con canela

  1. Ya me estois imaginando a tu madre y a ti en un tira y afloja. Al final saliste algo vencedora. Yo no me resistiría a esas patatitas. Me encantan así gratinadas. Besiños.

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