• 300 gr de boniato, pelado y rallado
  • 1 huevo batido tamaño L
  • 25 gr de harina de trigo
  • 35 gr de mantequilla derretida
  • 50 gr de queso feta esmagado
  • 2 c.s. de menta picada
  • Crema agria
  • 1 c.s. de perejil picado
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta
Volvemos al ataque con lo verde. Y no hablo del color en sí, sino de mi locura transitoria por todo lo relacionado con las verduras, hortalizas y lo que podemos hacer con ellas. Y preparando la receta también llegué a una pequeña reflexión: “¿Cocinaría mi abuela en sus tiempos con boniato? ¿Sabría de la existencia de la crema agria? ¿En qué medida la menta estaría presente en su cocina?”. La verdad es que desconozco si el stock de los mercados de hace más de 30 años tenían tanta variedad de productos como actualmente, pero en lo que mi memoria culinaria alcanza, ya sea por esa globalización de la que muchos hablan y yo poco entiendo, o por la mezcla de culturas y razas que se vive en las ciudades de hoy, cada vez hay más y diversos productos con los que experimentar.

Para mí el boniato era uno de esos ingredientes  que veía en el lineal de mi supermercado pero que no solía utilizar. Luego un día mi suegra hizo una crema de verduras que tenía un  punto dulce y suave muy agradable y me comentó que se debía al boniato, que Arguiñano (sí, ese cheff que vuelve locas a todas las madres y las convierte en expertas experimentadoras) lo había comentado en su programa. Y el boniato entró así en mi cocina, diciendo adiós a la patata en las cremas.

Hoy seguimos experimentando con él, y lo transformamos de tubérculo feo con forma de nariz de bruja, en unos pastelitos dulces muy apetecibles que nos servirán tanto de entrante en cualquier comida, como de acompañante o guarnición. Veréis que le hemos añadido una crema agria actuando en el papel de “la salsa”, otro de esos actores que hasta hace poco ni siquiera sabíamos de su existencia y ahora es protagonista de muchos de nuestros postres y platos.

pasteles boniato 3

PREPARACIÓN:

1. Precalentamos nuestro horno a 160ºC. En un bol mezclamos el boniato rallado con el huevo, la harina, la mantequilla, el queso feta y la menta. Removemos todo muy bien hasta que se forme una masa compacta y la harina haya desaparecido por completo (mucho ojo con que no queden grumitos!!). Una vez tenemos la masa, echamos sal y pimienta al gusto.

2. Calentamos 1 c.s. de aceite en una sartén a fuego medio. Cogemos una cucharada sopera de la masa, y en una espátula echamos la masa y le vamos dando forma con la cuchara hasta que parezca un pastelito.

3. Echamos el pastelito en la sartén y lo freímos, dejando un par de minutos por cada lado. A la hora de freírlo debemos ver que esté tostadito por cada uno de los lados, porque este es el estado con el que conseguiremos que nuestro pastelito esté compacto y no se rompa al darle vuelta o al retirarlo del plato. Haremos tantos pastelitos como nos dé la masa preparada, repitiendo siempre el mismo proceso. En teoría, deberían saliros unos 6 pastelitos para las cantidades indicadas.

4. A medida que vamos sacando los pastelitos de la sartén, los colocaremos en una fuente forrada con papel de cocina, para que absorba todo el aceite posible. Terminado de freír, dispondremos los pastelidos en una bandeja de horno y los hornearemos durante aproximadamente 15 minutos. Con este tiempo lo que vamos a conseguir es que nuestro pastelito, que al salir de la sartén estaba dorado por fuera pero blando por dentro, pase a estar crujiente.

5. Pasado el tiempo de horneado, retiramos los pastelitos y los emplatamos, disponiendo 1 c.s. de crema agria encima de cada pastelito y espolvoreando con el perejil.

 

Para los que os resulte difícil conseguir la crema agria, porque no suele estar disponible en todos los supermercados, os recomiendo la salsa de yogur que preparé hace unos post en la receta de las tortitas de calabacín. También le dará buen juego.

Como decía al inicio de este post, llámese globalización, expansión de los mercados alimentarios… a mí me da lo mismo, pero celebro poder cocinar cada día con ingredientes hasta hace poco no conocidos en esta terriña mía…. Lo que me lleva a plantearme otra reflexión: ¿creéis que habrá por esos mundos lejanos algún chino, sueco, o tailandés en este mismo momento, publicando alguna receta con nuestro grelo gallego?.

pasteles boniato 2

Bon appetit!!