Los nuevos mercados en Madrid: San Miguel y San Antón

Llego de pasar un fin de semana viajero, con la cabeza llena de nuevas ideas, y los pies cargados de tanto caminar… No hay nada como pasearse por una ciudad diferente a la tuya (de las grandes a poder ser) para descubrir nuevos aspectos culinarios, proyectos diferentes e innovadores en el campo hostelero y de la cocina, en definitiva, para enriquecerse todavía más en este mundo gastronómico que tanto nos apasiona. Y esta vez le ha tocado el turno a Madrid, cuna de muchos de los centros culinarios más tradicionales y castizos del país, pero también lugar de lanzamiento de las grandes tendencias en todos los campos, y como no, también de lo más fashion en la cocina.

Llevaba mi pequeña libreta de notas llena de direcciones y sitios imprescindibles para añadir en la ruta de mis paseos por la capital. Muchos restaurantes, alguna que otra tienda curiosa, bares de tapas con solera… pero lo que no podía dejar de visitar de ninguna manera eran los nuevos templos del producto, los mercados de San Miguel y San Antón, que desde hace dos años y cuatros meses respectivamente, han revolucionado la forma de entender el mercado tradicional, renaciendo de sus cenizas para convertirse en multiespacios gastronómicos donde, además de hacer la compra, uno puede disfrutar degustando el producto que allí se vende. Comercio, ocio y degustación, todo aglutinado en un mismo espacio al servicio del producto y del consumidor. Asi es el mercado 2.0.

 

EL MERCADO DE SAN MIGUEL 

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Nuestra primera parada la hicimos en el mercado de San Miguel que luce nueva cara desde mayo del 2009. 33 son los puestos que se aglutinan en su interior, totalmente reformado, pero conservando la estructura metálica de principios del siglo XX.

Cada una de las pequeñas tiendas está extremadamente especializada en el producto que ofrecen, cuidando al máximo la calidad de frutas, quesos, carnes, postres… Todo un festival para la vista, que también pasa a serlo para el estómago, gracias a esa parte central del mercado, reconvertida en zona de degustación. No hay nada mejor que poder cumplir el antojo de disfrutar de uno de esos maravillosos productos en vivo y en directo. Compras en el puesto y te lo llevas a la mesa.

Sna Miguel interior

Y si diariamente el visitante puede disfrutar de este compra y degusta, que no os extrañe encontraros en alguna de vuestras visitas una presentación, rueda de prensa o concierto en el propio mercado. Los responsables del mercado tienen todo pensado para que el ocio y la vida social se fusionen perfectamente con el mundo gastronómico. A esto también añadimos las catas y talleres que periódicamente se organizan en la parte central del mercado, a precios más que razonables. La última de ellas así lo corrobora: el pasado mayo se celebraron varias catas de helados, jerez, zumos… de la mano de Silestone, y por tan sólo 6€!!.  Para los paladares más exquisitos y adinerados, el mercado también pone a su disposición un servicio de personal shopper, donde podremos ser acompañados de todo un especialista en el producto del mercado, aconsejádonos aquello que mejor se adapta a nuestro gustos culinarios.

Puestos en San Miguel

 

EL MERCADO DE SAN ANTÓN 

San Anton general

Dejando atrás la castiza zona de la Plaza Mayor, tomamos rumbo a Chueca, donde se encuentra el recién reformado mercado de San Antón. Estructuralmente, el lavado de cara ha sido radical y presenta un estilo más moderno que San Miguel. Aquí el punto central es la plaza del mercado, situada en la planta baja y donde todavía se mantienen algunos de los puestos de toda la vida que también han sabido modernizarse para dar servicio a un público moderno y cambiante.

Sorprendente resultó ver ese huerto vertical que preside el puesto de frutería, y que en determinadas épocas nos permite llevarnos a casa nuestras “verduras vivas”. Que quieres que tu lechuga se conserve más tiempo hermosa, pues nada mejor que llevártela a tu casa con maceta incorporada. E impactante el enorme pez espada que nos da la bienvenida en el puesto la pescadería. 250 kilos de animal marino… madre, la de comensales que se necesitan para dejar sólo la espina…

San Anton huerto vivo

La segunda planta es el centro de degustación. Y si en San Miguel podíamos catar principalmente producto castizo y nacional, San Antón nos presenta en sus puestos cocinas del mundo. Platos griegos, japoneses, italianos, las tan de moda mini-hambuguesas americanas y algún que otro gazpachito español; todo emplatado y dispuesto para comprar, llevar y comer en alguna de las barras situadas mirando al patio central, de forma que el comensal disfruta de su comida mientras observa el ajetreo de compras que acontece en la planta inferior del mercado.

San Anton comida

Lo mejor de San Antón lo descubrimos coronando su cima. Una espléndida terraza-lounge en el último piso y su restaurante, “La cocina de San Antón”, regentado por los famosos Cinco Jotas, que con esta apuesta han querido adentrarse en la modernidad culinaria, ofreciendo una cocina de mercado basada siempre en el producto que diariamente se venda en la plaza inferior. Gracias al horario flexible que tiene el mercado, podremos visitar esta terraza y su restaurante tanto en nuestro vermut de mediodía, como con la primera copa de la noche, ya que en fines de semana permanece abierta hasta la 1.30 de la mañana.

San Antón Terraza

Dos ejemplos de una nueva forma de entender el mercado, y dos importantes giros con el objetivo de dar vida a estos establecimientos, que desgraciadamente cada vez les cuesta más competir en precio, horarios y servicios con las grandes superficies que reinan ahora en todas las ciudades. Quizá este sea el destino más rentable del mercado: adaptarse al ritmo de vida actual, donde uno ya no tiene tanto tiempo para hacer la compra diaria, pero siempre reservamos hueco para nuestros momentos de ocio.

Como contrapunto os diré que lo que eché de menos en San Miguel y San Antón son dosis de naturalidad. Todo resulta tan innovador, preciosista y glamouroso que uno tiene la triste sensación de no encontrar por ninguna parte del bullicio que debería tener un mercado, algo de vida de barrio, de ese tendero que conoce a todas sus clientas habituales. Y en esto amigos, la ventaja la tiene tomada el mercado de la Boquería de Barcelona, porque conserva sus dosis de vida, su producto de siempre igualmente precioso; y a su vez te permite también degustar en pequeños puestos como el Pinocho. Es estupendo poder disfrutar el producto que se vende en el mercado en el mismo instante de la compra, genial llevarte a la boca pequeñas delicatessen de puestos tan especializados, pero si además de eso reservásemos un hueco para la compra real y diaria, estos nuevos mercados conservarían algo de su espíritu inicial, ¿no os parece?.

Para mis fans de Facebook, os dejo subidas más fotos de toda nuestra visita a ambos mercados. El que quiera verlas, ya sabe, a hacerse fan ahora mismo!!

Bon appetit!!

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7 thoughts on “Los nuevos mercados en Madrid: San Miguel y San Antón

  1. Travi, yo el de San Antón no lo concozco, pero la reforma del de san Miguel me pareció una pasada, tienen cosas que nos e encuentran en ningún otro sitio, muchas cosas caras, pero por una vez… Tendré que conocer el de San Antón y su terraza, gracias por la información.

  2. Estube el mes pasado en Madrid y me pase por el de San Miguel, me parecio un espectaculo disfrute como un enano, el proximo el de san anton, un abrazo y gracias

  3. Marta hace unos meses fuimos al de San Miguel y es verdad lo que dices es muy bonito pero demasiado puesto,pero ya nos gustaria tener uno aquí ¿verdad? una cronica genial!! muy curioso el panel de las lechugas jajajajaja
    besitos
    loli

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