Malauva Wine Bar (Vigo): vinos y cocina orgullosos de su origen

El mundo del vino en Vigo suma una nueva sede de peso. El Malauva Wine Bar abre sus puertas en el Casco Vello con una oferta tentadora por partida doble. Una selección de vinos donde lo internacional pega fuerte, y una cocina moderna donde el ingrediente cercano manda. Hemos hablado con sus propietarios, Josiño y Mariña, sobre su filosofía de trabajo. Y os contamos con detalle nuestras primeras impresiones a la mesa del Malauva.

 

Cocina y bodega: una pareja perfecta e inseparable. Quizá por eso el concepto de maridaje, cuya definición literal es la unión armoniosa de la pareja, sea perfecto para referirse a esa búsqueda del casamiento ideal entre alimento y vino.

 

Curiosamente, los dos últimos proyectos abiertos en Vigo bajo la premisa del maridaje están capitaneados por parejas. Ellas, a la cocina. Ellos, tomando el mando en la bodega. Hace unas semanas os hablaba de Taberna La Bastarda, con esa cocina sabrosa y tradicional de Anabel, y el catálogo de vinos nacionales de Néstor. Ahora le llega el turno a Josiño y Marina. Otra pareja, con el mismo reparto de tareas y defendiendo el mismo concepto de negocio. Sólo que en Malauva Wine Bar los vinos de Josiño nos llevan a viajar fuera de nuestras fronteras, y la carta de Marina respira actualidad.

 

Nuestra charla con Josiño y Marina (Malauva Wine bar)

vinos en Malauva wine bar

 

Arranquemos con las presentaciones: ¿Quiénes son Marina y Josiño, y que hacían antes de arrancar con Malauva?

Josiño: Curiosamente, mis inicios profesionales en gastronomía no fueron en el mundo del vino. Empecé mi formación como sumiller de té con Jane Pettigrew, la ‘tea master’ por excelencia en Gran Bretaña. Siempre me atrajo la cultura del té.

Pero posteriormente tuve la suerte de conocer a Xoan Cannas. Decidí formarme en el Instituto Galego do Viño. Y ahí me enganché definitivamente al mundo del vino y a la formación en este campo, que es continua. El siguiente paso fue la Escuela Wine and Spirits Education Trust que me ayudó a ver el mundo del vino como algo más global.

A toda esta formación se une mi paso por grandes casas de las que he aprendido todo lo poco que sé. Lugares como Viñoteca Bagos, Maruja Limón, Casa Solla o Mugaritz. Tras este recorrido y haber conseguido el Premio Magnum al mejor sumiller de Galicia en 2016, me pareció que ya era el momento de volver a casa y hacer lo que más me gusta, compartir el vino con la gente. Y con Malauva me lancé a por ello.
 

Marina: En mi caso, fueron un cúmulo de circunstancias personales las que me llevaron a meterme en el mundo de la cocina hace diez años. Estudié en Santiago, en el CSHG. Mi primera experiencia en una cocina profesional fue en Casa Solla, como stage. Y años después volví para pasar allí casi seis años. Entre medias pasé un breve periodo en Casa Gerardo (Asturias) y una temporada en Canadá, donde también ejercí de cocinera. Ahora, con toda la experiencia acumulada, ha llegado el momento de volar solos para ambos.

 

Os habéis instalado en el Casco Vello, la zona que más crecimiento hostelero ha tenido en la ciudad. ¿Qué os llamó de este barrio, con mayor número de competencia de partida?

Josiño: Yo soy de Vigo y siempre tuve claro que esta era la zona en la que quería estar. Me gusta la fuerza y vitalidad de los cascos antiguos. Queremos formar parte de Vigo Vello, donde tenemos grandes amigos, más que competidores.
 
Marina: Yo simplemente me dejé llevar por él. Jose siempre me dijo que quería volver a Vigo. Y yo siempre supe que quería acompañarlo a donde fuera.

Vino austriaco
Un grato descubrimiento, el Schiefer…
 

Por lo que he podido probar, la oferta de vinos en Malauva promete. Tenéis una variedad importante de vinos internacionales ¿Qué es lo que marca esta selección?

Josiño: Pues siempre empieza desde la reflexión y la pasión. Busco vinos que me transmitan algo, pero también que lo hagan las personas que hay detrás de esos vinos. El proyecto personal.  No busco vinos perfectos, busco vinos que muestren con orgullo su lugar de procedencia. Esa viña, ese pueblo, esa región… Viticultores sensibles, respetuosos con el medio ambiente. En definitiva, emoción. Intentaremos que la selección sea ágil y versátil.
 

Carta corta, cocina moderna y buen producto, ¿qué importancia tiene la cocina en Malauva, donde a priori parece que el vino es el protagonista?

Marina: En realidad en Malauva cocina y vino van de la mano, no hay protagonistas. Comer y beber es algo cultural. Estamos acostumbrados a que el vino tenga siempre un papel secundario, de acompañamiento. Quizá por eso se perciba como protagonista en nuestro proyecto, porque le damos la importancia que creemos que se merece. Pero no es así, nosotros pretendemos que ambos se complementen de forma recíproca.
 

 ¿Qué expectativas tenéis tras vuestro estreno? ¿Cómo veis al público vigués?

Josiño: Pues estamos realmente emocionados, la acogida ha sido increíble en estas primeras semana. Siempre se habla de un público vigués como complicado, pero de momento estamos encantados. La gente viene con una mentalidad muy abierta, dispuestos a dejarse llevar. Y eso, afortunadamente, nos facilita mucho las cosas.

 

Nuestra visita a Malauva Wine Bar

bocata de cacheira Malauva
Bocata de cacheira. Delicia…

 

Apenas llevaban un par de días abiertos cuando llegó a mis oídos su existencia. Y viniendo la recomendación de Alejandro (Quesería Marqués de Valladares), mi curiosidad se multiplicó. Paseo por la zona baja del Casco Vello y pronto encontramos el local. Moderno y luminoso. Con un punto canalla gracias a ese mural de Marcos Míguez Puhinger acaparando la atención a la entrada. Tine una barra central como protagonista, perfecta para un contacto más breve y cercano con Josiño.  Y mesas altas y bajas para una degustación más pausada.

Mural en Malauva Wine Bar
El mural de Marcos Puhinger: canallismo, música y vinos, todo en uno.

 

Nos dejamos guiar por las recomendaciones de Josiño en vinos. Con un par de pinceladas previas sobre nuestros gustos, captó lo que nos encajaría. Predominio de oferta internacional donde, para los que no somos entendidos en esto del vino, todo son agradables sorpresas. Un vino del Valle del Ródano de Stephane Ogier, y un tinto austriaco de la bodega Uwe Schiefer.
Vino frances en Malauva wine bar

En cocina, una carta corta donde predominan ingredientes gallegos. Se notan en los platos las influencias de la cocina de Solla en Marina. Cocina moderna e imaginativa, donde el sabor y el producto principal destacan por encima de todo. El tartar de vaca, el bocata de cacheira y el huevo con guisantes y tomate fueron nuestra selección.

Tartar de vaca en Malauva Wine Bar
El tartar de vaca.

 

Para rematar, una rareza para la cata dulce de la noche. Golpe Maestro, un vino dulce de Cádiz, apadrinado por Ángel León y del que apenas se producen 400 botellas al año. Con la crema de limón y la torrija de Marina.

Oro para el Malauva Wine Bar en nuestra primera visita. Un equipo de dos que marida casi tan perfecto como la cocina y los vinos que presenta. Capaces de atenderte de forma ágil en un local pequeño, pero lleno. Propuesta profesional y de profesión, que pone las cosas serias en Vigo Vello, donde la oferta gastro últimamente crece exponencialmente en número, pero bastan los dedos de una mano para contar la calidad.

 

MALAUVA WINE BAR


Baixada á Fonte, 12
36202 Vigo (Pontevedra)
Tfno: 886 317 721
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