Comer en Ibiza: 6 restaurantes donde alegrar el estómago

Queridos cheffines, mi intención era haber escrito este post antes de que cada uno de vosotros os embarcaseis a vuestros destinos vacacionales de Semana Santa. Seguramente esta información habría sido útil para aquellos que fueseis a visitar las islas en esos días. Pero estos cambios de tiempo tan fastidiados con los que nos obsequia la primavera me han dejado totalmente tumbada (malditas gripes….). Y entre eso y lo abducida que ando últimamente con mi huerta, sé que os tengo algo abandonadillos. Mis disculpas de antemano.

Hoy por fin voy a  obsequiaros con algunos consejos para llenar vuestros buches en próximas visitas que hagáis a las maravillosas Islas Pitiusas. Puede que a los viajeros de Semana Santa ya les sea tarde, pero todavía es lo suficientemente pronto para daros ideas a los viajeros estivales para comer en Ibiza.

Una de las ideas preconcebidas que conseguí desterrar en mi primera visita a Ibiza, como ya os contaba en post anteriores, es que esta era sólo una isla adecuada para viajar si pensabas en la marcha non-stop o en dedicarte al hippismo más radical. Ibiza concentra tantas posibilidades de ocio en su pequeño territorio, como variedad de paisajes y playas. Lo mismo me sucedió con otra preconcepción acerca de lo difícil que resulta encontrar buenos restaurantes en los sitios de veraneo habituales. Uno siempre se imagina que el restaurante típico de toda zona de veraneo es el chiringuito atestado de gente donde te sirven paella o pescaditos a granel, y para de contar. Eso sí, con una cuenta final más propia de un restaurante de cinco tenedores…

Para demostraros que en Ibiza hay mucho más que eso en lo que a oferta hostelera se refiere, os dejo seis postales gastronómicas de calidad donde comer en Ibiza que podréis encontraros en esta ciudad. Serán 5+1, porque de una de ellas ya os hablé a fondo en otro post. Para mí son lugares de visita obligada cada vez que me paso por las islas, casi tanto como bañarme en Aguas Blancas o disfrutar de un zumo de sandía en la terraza del Ai Sea Tarida; y una buena referencia todos ellos de lo rica y variada que es la dieta típicamente mediterranea.

1. Comidas Bar San Juan, la opción más económica, histórica y casera (Carrer Montgrí, 8 – Eivissa).

Bar San Juan Ibiza

Seguramente será el primer sitio que todos los que hayan visitado Ibiza os recomienden. Este bar tan popular en la Dalt Vila es también de los más antiguos. Su apertura es de 1870, y todavía siguen recibiendo gente hasta los topes. Su secreto: su cocina casera de lo más sencilla y a precios muy económicos, tranquilamente podéis salir cenados por tan sólo 10-12 euros persona, algo casi impensable en Ibiza. Como toda casa de comidas, no existe una carta predefinida, sino que trabajan con el producto comprado en el día. Muy recomendable su pescado. Y ojo!! debéis armaros de paciencia para poder degustar sus platos, porque no hacen reservas previas.

2.  The Jackpot,hagan juego con la cocina mediterranea (Paseo Juan Carlos I, 17 – Eivissa. En los bajos del Ibiza Gran Hotel).

The Jackppot Ibiza

Creo que al Jackpot le guardo cariño por ser el primer gran  restaurante que visitamos en Ibiza. Bueno, por eso y por su ali-oli, el mejor de todos los que sirven de entrante en la ciudad. Y debéis creer en lo bueno de su cocina cuando se nos ocurrió visitarlo la primera vez estando en una ubicación provisional por aquel entonces: una nave industrial!!. A día de hoy encontraréis en Jackpot a los pies del maravilloso Ibiza Gran Hotel (quién tuviera posibles para disfrutar de ese lujo…). Es un restaurante muy tranquilo, alejado del ajetreo de la Dalt Vila, pero con una terraza preciosa donde disfrutar de una buena cena en las noches de verano. Su carta se caracteriza por tener productos de gran calidad y platos tanto de la cocina mediterránea (os acensejo la lubina a la sal, deliciosa y acompañada de unas verduras a la brasa exquisitas), como más internacionales. Entre estos últimos el steak tartar es de los más solicitados por la clientela, y te lo preparan en el acto. Todo un espectáculo gastronómico el presenciarlo. De lo último que hemos comido el verano pasado, os recomiendo el Foie micuit, acompañado de frutos secos, pasas y lascas de manzana. Y también que, ya que os acercáis por la zona, os animéis a probar suerte en el Casino de Ibiza.

3. La Oliva, entre Ibiza y la Provenza (Calle Santa Cruz, 2 Dalt Vila – Eivissa).

La Oliva Ibiza

En una de las angostas calles de la zona más antigua de Ibiza se encuentra este pequeño restaurante, donde sus dueños, Ursula y René, franceses de origen, nos ofrecen una cocina donde lo mediterraneo y lo provenzal se mezclan a la perfección, e incluso encontraréis en su carta algunos toques de la cocina oriental. Delicioso como entrante su sashimi de atún y salmón marinado. Y continuando con el salmón, no dejéis de probar el plato principal. Lo preparan con una costra de sésamo y miel que conjuga genial con este pescado.

4. La Brasa, el jardín de las delicias carnívoras (Calle Pere Sala, 3 Eivissa).

La Brasa Ibiza

Y como llevamos ya varias recomendaciones donde el pescado es el centro de todos los elogios, pasamos ahora a un  lugar con encanto donde la carne es la mejor opción. La Brasa es quizá de los más bellos restaurantes en Ibiza. Esta situado en una especie de patio interior lleno de árboles y flores donde da gusto comer en las noches de verano. Eso sí, intentad evitar en la medida de lo posible, las mesas cercanas a la cocina de brasas que se sitúa en el centro del patio. La temperatura ahí es algo elevada… Inaugurado en los 70, la Brasa también presenta en su carta los habituales ingredientes de la cocina mediterránea, pero preparados con un toque vanguardista. Os recomiendo en este caso la parrillada de carnes y nada más. Con tanta variedad y las verduras a la brasa que lo acompañan apenas tendréis sitio para el postre.

5. Plaza del Sol, cenando en la cumbre de la Dalt Vila (Plaza del Sol, 7 Dalt Vila – Eivissa).

Plaza del Sol Ibiza

Situado en una de las zonas más antiguas de la ciudad y rodeado por las murallas de la Dalt Vila, el restaurante Plaza del Sol ofrece una cocina similar a la que os comentaba en el caso de La Oliva, pero con toques más refinados. Es un gusto cenar en su terraza mientras observas a tus pies las luces de la antigua ciudad de Ibiza. Mi partener disfrutó esta cena con su carré de cordero y tengo que decir que yo morí de envidia. Mi dorada a la sal no estaba nada mal, pero la textura de ese carré desaciéndose en el paladar cautivaba más.

5+1. Dalt Vila, del que podéis ver un amplio reportaje en el post dedicado a él.

Tira pallá

En fin queridos cheffines, espero haberos hecho la boca agua y haber convertido vuestros estómagos en pozos insaciables, al menos lo suficiente como para que ya estéis comprando vuestro billete para la salida más próxima a Ibiza… Como último consejo una buena manera de terminar con broche de oro una velada gastronómica en las islas: estos dos mojitos de fresa tan apetitosos que veis en la fotografía los podéis pedir en otra terraza de la que nosotros ya somos más que aficionados: El Tira Pallá. Otro claro ejemplo de que la noche ibicenca tiene algo más que Pachá y David Guetta…

 

Bon appetit!!

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