Historias de éxito en Vigo a prueba de cenizos.

¿Cuántas veces habéis oído la frase“esto en Vigo no funcionará”? Hoy vamos a hablar de tres historias de éxito en Vigo que en sus inicios tuvieron los peores augurios. Echamos la vista atrás para recordar lo que algunos les pronosticaban en sus comienzos. Y reflexionaremos sobre si infravaloramos en exceso el potencial de nuestra ciudad.

Pocas cosas me irritan más que una persona derrotista. Esos que antes de darle tiempo a una idea o a un negocio ya están echando pestes sobre la misma. Y por desgracia, esto del “agorerismo” es un deporte que se practica mucho en Vigo.

Hace unos cinco o seis años se hablaba de lo ruinoso que era montar un local en nuestro Casco Vello. Hoy hay peleas por conseguir alquilar un bajo en esta zona.

Cuando la Imperial empezó a servir tapa de cortesía con sus consumiciones, recuerdo a algún que otro dueño de bar echándose las manos a la cabeza. “Ese en dos semanas cierra, te lo digo yo. Dar de comer gratis lo va a llevar a la ruina”, anunciaba a bombo y platillo…. Ahora ese dueño de bar ha tenido que tragarse sus palabras y  dejar de servir un vino a palo seco.

La lista de malos presagios en esta ciudad es infinita. Incluso a pesar de lo que ha mejorado Vigo en los últimos tiempos. No hay día que no presente una de estas novedades en la web sin que aparezca el cenizo de turno con su mal karma.

¿Cómo podemos luchar contra ese pesimismo que algunos llevan encima permanentemente? Pues con realidad pura y dura, señores. He escogido tres historias de éxito real de nuestra ciudad. Son personas, locales e ideas por las que poca gente daba un duro hace unos dos, tres o cinco años, según los casos. ¿Qué sucedió con todos ellos pasado el tiempo? Permitiéndome haceros un spoiler, ya os avanzo que al final el “zasca” se lo lleva el agorero.

La Pepita: el imperio hamburguesero vigués por el que pocos apostaban.

La Pepita Vigo

El cenizo en la historia de la Pepita lo tenía pegado a mí: mi marido. En una de nuestras visitas a Madrid decidimos visitar New York Burger, que allá por el 2010 era de los pocos locales apostaban por las hamburguesas gourmet. Disfruté tanto del local, del cuidado en el diseño de su carta y de su comida, que deseaba poder contar en Vigo con algo así.

La réplica de mi marido a mis deseos fue tajante: “Esto allí no funciona ni de coña“. Y le siguió otra frase muy habitual en el vigués cenizo estándar: “¿Tú te crees que Vigo es Madrid o qué?“. Sus argumentos coincidían con lo que se comentaba en la ciudad al poco de abrir La Pepita. Pocos confiaban que apostar por llevar a las hamburguesas a un nivel superior de calidad, escapando del concepto de “fast-food”, tuviese hueco por estos lares. Y se acababa recurriendo a otro de los argumentos típicos del agorero: ¿Quién iba a pagar más de 5 euros por una hamburguesa?.

foodtruck de La Pepita

Hoy, cinco años después de que Santi y Begoña abriesen la primera Pepita, manejan un pequeño imperio hamburguesero. Cuentan con cinco locales en otras ciudades de Galicia, un corner en la zona de restauración de El Corte Inglés de Vigo, y siguen expandiéndose por otras ciudades de España. Su “food-bus” no falta a una sola cita festivalera, y la cola para coger mesa es el pan de cada día.  Y eso que Vigo no estaba preparado para algo así…

Matina Bazar y Abeleira Menéndez: un negocio y una calle a prueba de cenizos.

Travi en la cocina - Matina Bazar Vigo
Un zumo verde con un bollo vegano con frambuesa

Reconozco que en el caso de Matina Bazar yo tampoco las tenía todas conmigo. Apostaron por abrir en Abeleira Menéndez, una calle de la zona alta del Casco Vello, que hasta ese momento era conocida en la ciudad por ser el centro de la mala vida. Que hasta salimos en Callejeros, en plan barrio de las tres mil viviendas.

Con esos antecedentes, Alicia y Manuel arrancaron su café bazar de diseño muy cuidado y con una oferta de desayunos y meriendas donde lo ecológico es el protagonista. Fueron los precursores del cambio radical que sufriría esa zona de la ciudad, junto al fotógrafo Javier Teniente y A Tenda do Avó. Tuvieron ojo, y se dieron cuenta que el trasiego del Concello, situado a tan sólo unos metros, podía traerle el flujo de clientela que necesitaban para los desayunos. Ganaron la batalla a quienes aseguraban que no durarían ni dos telediarios en esa zona tan deprimida. Porque tres años después, Matina es un imprescindible de las meriendas viguesas y Abeleira Menéndez una calle de visita obligada. 

Abeleira Menendez - Vigo
¿Luce o no luce bonita Abeleira Menéndez?

Bar Puerto: un cambio que no convencía… y venció.

Exterior del nuevo Bar Puerto
La foto generadora del debate…

En verano de 2015, el Bar Puerto tuvo que dejar un local donde llevaba décadas instaurado. Era una de las tabernas marineras símbolo de la ciudad, pero la renta antigua los dejaba sin esa esencia. En ese momento, los dueños tomaron la decisión de actualizar su imagen con el traslado. Seguirían sirviendo el mejor pescado de la ciudad, como siempre habían hecho. Pero ahora con una imagen de restaurante más clásico y elegante.

Las críticas no se hicieron esperar. Muchos juraban y perjuraban que no volverían jamás, que se habían cargado parte de la historia de Vigo. Que sí había formas de seguir pareciendo una taberna en un local nuevo. ¿En serio preferimos una recreación al estilo parque de atracciones? ¿Nos parece eso más auténtico y más honroso para la memoria marinera?.

Como ya decía en el post de mi visita al nuevo local, es cierto que el Bar Puerto ya no será ejemplo de taberna histórica en Vigo. Perdió el punto pintoresco que los años le habían dado con el cambio de local. Algo no premeditado, por cierto. Pero sigue siendo lugar de referencia para disfrutar del mejor pescado y marisco.

Travi en la cocina - rape nuevo Bar Puerto

Año y medio después de ese cambio siguen colgando el cartel de completo muchos días. Siguen permitiéndose el lujo de no abrir los sábados para la cena y todo el día del domingo, algo poco común en hostelería. Y han añadido clientela de comidas de negocios a los ya habituales de su anterior etapa.

¿Y por qué somos tan agoreros en Vigo?

Seguramente esto de las predicciones catastrofistas también suceda en otras ciudades. Pero, en líneas generales, el vigués siempre ha sido demasiado exigente con su ciudad. Tendemos a ser los primeros en infravalorarnos. Nos consideramos menos cosmopolitas, más paletos que otras ciudades. Y nos cuesta encontrar razones por las que merezca la pena presumir de ciudad.

Si tú que eres de Vigo y te encanta enseñar en tu Instagram la pedazo hamburguesa que te has comido en el Bacoa de Barcelona, ¿por qué piensas que aquí no hay mercado para lo mismo?. Si presumes de las tapas que te has comido en el Casco Viejo de San Sebastián, ¿por qué no llevar a tus amigos de fuera a vivir el ambientazo tabernario que se respira en La Mina todos los fines de semana?.

O Marisquiño

 

Querámonos un poquito más, señores. Abramos los ojos a todo el potencial de nuestra ciudad. Hay mucho agorero suelto por nuestras calles. Pero por suerte, en cada barrio de Vigo hay ideas, personas y proyectos con las que llenarse de razones para presumir del lugar en el que vivimos.

Y tú, ¿con qué ojos ves a tu ciudad?.

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8 thoughts on “Historias de éxito en Vigo a prueba de cenizos.

  1. Es un post muy biendetallado, agradable de leer y con el texto imprescindible.
    Felicitaciones.

  2. Totalmente cierto. Pero también está cambiando algo en el orgullo de ser vigues y presumir de ciudad. No sé si me explico. Se ve al vigues de hoy con más identidad que hace 15 o 20 años. Creo.

    1. Cierto. Pero tú y yo sabemos que hay ciertos grupos (por ejemplo uno de Facebook que mejor no nombraremos) que hacen mucho daño, no sólo a la imagen de ciertos profesionales, sino a la imagen que de puertas para fuera se puede tener de nuestra ciudad.

  3. Mis Felicitaciones, Marta.
    Ha sido todo un DESCUBRIMIENTO para mi el saber que, más personas de nuestra ciudad, ven oportunidades dónde otros solamente ven problemas.
    Sigue luchando por intentar CONVENCER, (cuyo análisis sería, como me explicó mi MAESTRO, VENCER + CON)
    SUERTE y un fortísimo abrazo

    1. ¡Pues mil gracias Raúl! Cuando, además de amar a tope a mi ciudad, recibo estas felicitaciones por parte de otros vigueses, todavía me motiva más a seguir mostrando todo lo bueno que tenemos por estos lares.

      ¡Gracias por pasarte por mi web y comentar! Un abrazo,

  4. Estaría mejor si pusiéramos la accesibilidad para las sillas de ruedas eléctricas. Nos ahorraría un montón de tiempo buscando un restaurante adaptado.

    1. Teresa, de los tres que te he puesto, te confirmo que tanto la Pepita como el Bar Puerto tienen habilitada su entrada para sillas de ruedas. En el caso de Matina, no te lo puedo asegurar, pero en ese caso creo que lo que más dificultaría el acceso es la propia urbanización de la zona en sí. Algo en lo que coincido contigo es que, en líneas generales, Vigo necesita mejores accesos urbanos para sillas de ruedas, sobre todo en las zonas del Casco Vello.

      ¡Gracias por comenta! Un abrazo,

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