Galletas de nata agria

Después de preparar los boniatos del post pasado, me sobró casi la mitad del bote de nata agria que había comprado. Y necesitaba consumirlo ya, porque me conozco muy bien en lo que a hábitos alimentarios y culinarios se refiere, y como dejase ese bote en la nevera “para otro momento” el momento ese se iba a convertir en un final directamente a la basura. No sé muy bien por qué pero si acumulo demasiadas cosas en mi nevera se ejerce un despiste directamente proporcional a todo lo acumulado, dando como resultado un aumento en peso de mi bolsa de basura. Y bueno… también un aumento en el enfado del partener, que acaba riñéndome en plan padre con esos “te lo dije” que pinchan más que agujas.

Así que me puse a revisar el una de mis últimas adquisiciones para la biblioteca de la cocina, un libro pequeñín y gordo con un nombre de lo más atrayente:365 galletas: Una receta casera para cada día del año. Me parecía una estupenda oportunidad para empezar con ese reto de preparar las 365 recetas de galletas que trae el libro. Y ya en las primeras páginas encontré un clásico de todas nuestras infancias: las galletas de nata. Enseguida me acordé de las que hacía una vecina de mis padres de cuando vivíamos en Dena con la nata que surgía tras hervir la leche recién ordeñada de sus vacas… qué buenas estaban, por Dios!! Y como aquí no tengo vaca que me dé una leche de calidad como para hervirla y que me salga nata a borbotones, pues el sustituto ideal es la nata agria.

Luego revisando la receta vi que no indicaban nada de huevo entre los ingredientes, pero yo tenía la imagen de esa vecina separando las yemas de las claras… Así que para asegurarnos acudí a uno de mis blogs de cabecera de antes incluso de ser bloguera, “Las recetas de mamá” y corroboré que en su receta sí había yemas, así que la añadí a las mías. Por cierto, si no conocéis este blog (que lo dudo porque es casi tan famoso como el Arguiñano) os animo a que os paséis por él porque es una maravilla en cuanto a recetas tradicionales. El resultado final es el que veis en las fotografías, reducido en cantidad, eso sí, por problemas con el tiempo de horneado… pero eso ya os lo voy contando en la receta…

Galletas nata 3

INGREDIENTES:

-135  gr de nata agria
– 135 gr de azúcar, preferiblemente azúcar glass
– 1 yema de huevo L
– Harina de trigo hasta conseguir una masa blanda no pegajosa. (en mi caso 210 gr)
– Azúcar glass y chocolate negro para decorar

PREPARACIÓN:

1. Precalentamos el horno a 160ºC. La temperatura de la receta que he seguido marcaba 180ºC, pero tras un primer horneado desastroso, donde se tostaron demasiado las galletas e muy poco tiempo, decidí bajarlo. El segundo horneado quedo perfecto a esta temperatura.

2. En un bol incorporamos la nata agria, con el azúcar y la yema de huevo y mezclamos bien removiendo con una cuchara de madera hasta conseguir que todos los ingredientes formen una crema.

3. Poco a poco iremos añadiendo la harina tamizada, mezclándola primero con la cuchara al resto de los ingredientes y después ya con las manos. Como os decía antes, es importante la cantidad de harina que añadamos, puesto que si nos pasamos corremos el riesgo de que las galletas salgan duras como piedras y sean incomibles. Pero si nos quedamos cortos, será imposible trabajar la masa. Así que el punto será en cuanto deje de estar pegajosa para poder trabajar con ella. Importante es que antes de añadir más harina trabajéis mucho la que ya tengáis incorporada, porque a veces nos da la sensación de que está completamente absorbida, y no es hasta mover más la mezcla cuando nos damos cuenta de que todavía está cogiendo la harina consistencia, “agarrándose” a la mezcla, a pesar de no detectarla a simple vista.

4. Cuando ya tenemos nuestra masa blandita tenemos dos opciones. Meterla en el frigorífico durante media hora para que repose la masa y nos resulte más fácil trabajar sobre ella con los cortapastas. O si queremos ahorrarnos esa media hora, bastará con introducir nuestros cortapastas en harina antes de realizar cada corte. Siguiendo uno u otro paso, lo que será necesario es estirar nuestra masa con un rodillo hasta dejarla de un grosor de aproximadamente medio centrímetro. OJO!! El grosor de la masa también es importante. Esto no es una empanada ni una pizza, son galletas y por eso es importante que sean gorditas, porque si las hacemos finitas (que fue lo que me pasó a mi también en algunas del primer horneado) se harán demasiado pronto y quedarán duras y muy tostadas, y el sabor no será nada interesante, creédme…

5. Una vez la masa está extendida, utilizaremos los cortapastas para sacar diferentes formas de galletas. Si no tenéis cortapastas en casa, podéis modelarlas de forma más rudimentaria, con un cuchillo o tijeras.

6. Se introducen en el horno a 150-160ºC durante 12 minutos. OJO!! Como siempre os digo, cada horno es un mundo. Ya veis que en la receta que yo seguí me decía 15 minutos a 180ºC y para mí eso fue demasiado. Lo importante es que observéis cuando van cogiendo color. No esperéis a que se doren demasiado porque si no se endurecen. El truco está en mirar la masa por la parte de abajo. Si están doraditas por abajo, aunque por encima las veáis algo más paliduchas, no os preocupéis, las retiráis así y las dejáis un poco más en la bandeja, que con el calor ya se terminan de dorar.

 

Y finalmente las decoramos. Lo tradicional es espovorearlas con azúcar glass. Yo, como tenía un trozo de chocolate negro que me había sobrado de otro postre, lo utilicé derritiéndolo en el micro y metiéndolo líquido en un biberón para hacer formitas. Así que saqué dos variedades: clásicas y con chocolate, como podéis ver en las fotos.

Galletas nata 2

Son unas galletas muy sencillitas y perfectas para tomar con café o té. Y me sirven de excusa para enseñaros la foto del último taller al que he acudido, de cookies y decoración con glasa real. Una tarde con Yosi de Redoncackes y mi queridísima Loli, de Mi alacena. Y el resultado de lo trabajado en esa tarde es lo que veis en las bandejas que orgullosas enseñamos Loli y yo en la foto. Eso y un montón de pequeños detalles y trucos para horneado, amasado, preparación de la glasa que ahora tengo que practicar e ir enseñándoos. Pero antes tendré que hacerme con una manga pastelera en condiciones… Creo que  un día de estos con tanto menaje de cocina no tendré espacio ni para entrar yo…

Redoncakes

¿Te animas a preparar galletas?

               

Bon appetit!!

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10 thoughts on “Galletas de nata agria

  1. Que ricas te quedaron. Se ven delicosas. Una pregunta. ¿En qué se diferencia la nata agria de la otra? No me suena de verla en el super junto a la otra. Besiños.

  2. Hola Evelyn!! Pues la diferencia entre una y otra es que la nata agria es la nata de siempre pero cortada, con lo cual tiene un aspecto como de cuajada o yogur y un sabor más agrio. Se dice que es algo a medio camino entre la nata y el yogur. Sé que incluso hay gente que hace nata agria en su casa cortando la nata con un chorrillo de limón o algo parecido (puedes encontrar la recera por Internet). Y te puedo decir que hay varios tipos. A lo mejor en el super no la ves bajo el nombre de nata agria, pero sí como Creme Fraiche o Sour Cream, que son las versiones francesa e inglesa de la nata agria. Espero haberte ayudado!! Bikos!!

  3. Unas galletas riquisimaaaaaaas yo tambien tengo unas publicadas pero con nata yo tambien tengo el recuerdo de mi vecina haciendolas.
    Que suerte poder ir a un taller de decoracion de galletas yo me he lanzado a ello sin tener mas idea de lo que he visto en algunos blogs y es dificil a ver si con la practica mejoro para hacerlas asi de monas como las vuestras.
    Bicos mil wapa.

  4. Martiña tienen muy buena pinta. Te copio la receta y a ver si la puedo intentar… aunque me imagino que usaré nata normal.
    Biquiños.
    Lau.

  5. Es verdad que se parecen a las pastitas de toda la vida. Muy buena pinta. Y las galletas de ese curso os han salido muy bien que me he fijado en el platito JAJAJAJAJA (tengo unas ganas de hacer un curso de galletas decoradas, pero no encuentro buaaaaa)

  6. Me guardo la receta para cuando vuelva a comprar la nata agria.

    Y que maravillas preparasteis en el curso. Que suerte…

    Biquiños y buen finde.

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