• 1 paquete de 125 gr de tallarimis Pescanova
  • 1/2 cebolla o cebolleta
  • 1 diente de ajo
  • 6 tomates cherry
  • 10-12 gambas congeladas
  • Un puñado de ensalada mezclum
  • 1 pizca de cayena molida
  • Perejil picado
  • Albahaca picada
  • Cúrcuma
  • Sal
  • AVOE
Hay un refrán que dice que las apariencias engañan. Ahora mismo recuerdo un anuncio de la web de hoteles Trivago que jugaba con este concepto de una forma muy curiosa. Tanto que creo que nadie se esperaba un desenlace tal… Os recomiendo que lo veáis. Y seguramente todos en nuestra vida nos hemos hecho preconcepciones de determinadas personas por su forma de vestir, sus gestos, que tras conocerlas más a fondo cambiaban por completo, para bien o para mal…

Pues si no fuese porque en el título ya os desvelo bastante de lo que esta receta lleva en su interior, ¿qué diríais que es el plato que aquí veis? ¿Una rica pasta de tallarines con gamba, por ejemplo?. Y si ahora os digo que en el plato que veis los hidratos de carbono brillan por su ausencia, ¿me creeríais?. Pues así es, cheffines.

Tallarimis envaseGracias a Pescanova, una de las empresas más importantes de mi queridísimo Vigo, he tenido la oportunidad de probar un producto de lo más innovador, al que muchas de las personas que estamos a dieta restrictiva de carbohidratos damos las gracias, así como alguna que otra madre de esos niños que no quieren ni oler el pescado. Son los tallarimis, una nueva forma de presentar el surimi (esa pasta de pescado de color salmón anteriormente conocida como palitos de cangrejo) muy, muy parecida a lo que sería un tallarín, pero evidentemente, elaborada con productos del mar. Podréis encontrar los tallarimis en la zona de refrigerados de la sección de pescadería del supermercado. Y os puedo asegurar que, preparada como os explico a continuación, apenas notaréis la diferencia con la pasta: su textura es muy parecida, y aunque es evidente que tiene un sabor marino, es el mismo que el de cualquier pasta con gambas tradicional.

Una receta deliciosa, improvisada con todas esas cosillas que nos quedan por la nevera y que tenemos que reciclar y muy sencilla de preparar. En apenas 15 minutos vuestro plato esta listo para la degustación. Para que luego digan que la comida ligera lleva demasiado tiempo de preparación…

Tallarimis 3

PREPARACIÓN:

1. Cortamos la cebolla en juliana fina y el ajo laminado, y ponemos ambos a pochar en una sartén con un chorrillo de aceite a fuego medio. Echamos una pizca de sal para hacer que la cebolla suelte toda el agua interna.

2. Por otro lado, ponemos las gambas en un cazo con agua hirviendo. Lo dejamos un par de minutos, lo suficiente para que se descongelen. Una vez descongeladas, las retiramos del agua y reservamos.

3. Cuando la cebolla y el ajo están pochados, añadimos el tomate cherry, cortado en cuartos, y las gambas. Subimos un poco más el fuego y removemos constantemente. Aromatizamos nuestro salteado con cayena (muy poquito), perejil, albahaca y una pizca de sal, y seguimos removiendo.

4. Añadimos los tallarimis sin dejar de remover y mezclándolos con el resto de los ingredientes en la sartén. Echamos un poco de cúrcuma, el suficiente como para que nuestros tallarimis tomen color. Si no disponéis de esta especia, podéis usar colorante alimentario, aunque es más saludable la cúrcuma. Saltearmos durante 2 minutos más.

5. Servimos nuestros tallarimis sobre una cama de lechuga variada o mezclum, regando todo con un chorrillo de aceite de oliva virgen.

 

Sencillo, ¿verdad?. Pues más sano todavía. Creo que los 3,5 kg que me quedan para llegar al peso deseado van a ser un camino de rosas si puedo preparar platos como estos: 0% materia grasa, 0 hidratos y 100% delicioso. Aunque, siendo franca, de vez en cuando daría lo que fuera por poder comer un buen pinchito de tortilla…

Tallarimis 1

Bon appetit!!