Dorada con tomillo

En ocasiones me siento como el doctor Yekyll y Mr. Hyde, pero a nivel culinario. Tengo temporadas en las que no paro de daros consejos para #dietawoman, la importancia de seguir una rutina de alimentación saludable a largo plazo y todas esas restricciones que debemos mantener a rajatabla si queremos que el michelín no se instale de por vida en nuestros cuerpos serranos. Y de repente, me transformo y no paro de enseñaros platos suculentos de todo lo que podéis comer en mi queridísimo Vigo que, evidentemente, han sido previamente degustados a conciencia. O peor aún, esos momentos en los que me da por endulzar el té (que va con sacarina, por supuesto) y salen de mi horno los más variados bizcochos y tartas para acompañar.

Lo sé, no es nada congruente que una mujer que quiera mantener su peso y ser #dietawoman tenga esos delirios culinarios, y menos intentar aglutinarlo todo en un sólo blog…. ¿o quizá, sí? Reconozcámoslo queridos: nadie en su sano jucio, y mucho menos nadie que sea disfrutona de la vida y la cocina como esta que os escribe, es capaz de vivir eternamente siendo sólo #dietawoman. Si Travi se dedicase sólo a escribir recetas sanas creo que acabaría harta de la cocina, de su blog y moriría en el intento. Y reconozcámoslo también: si Travi se pasase todo el santo día visitando lugares donde llenar el buche a placer y preparando pecados dulzones a diestro y siniestro, puede que tuviese un blog y una vida de lo más disfrutona, pero acabaría protagonizando la segunda temporada de “No seas pesado”.

En los últimos meses la señorita Disfrutona ha vencido en las batallas a #dietawoman. Eso ha provocado que la talla 36 de la que tanto presumía hace un tiempo sea ya una 38 larga. Y aunque también estoy convirtiéndome en Sport Billy y acudo tres veces por semana al gimnasio, la chicha empieza a acomodarse de nuevo… Así que #dietawoman ha venido guerrera, me ha echado una buena reprimenda y me dice que si quiero volver a ser la señorita Disfrutona los fines de semana, más me vale seguir sus dictados de lunes a viernes. Porque sino me cerrará el grifo por completo durante una buena temporada… Menos mal que la doctora #dietawoman se ha presentado con una receta de dorada con tomillo con una pinta tan buena, que hasta ha conseguido que la señorita Disfrutona se siente a la mesa con nosotros…

dorada con tomillo

INGREDIENTES

  • 2 doradas en filetes
  • 1 cebolleta
  • 2 zanahorias
  • 1 rama de perejil
  • 1 hoja de laurel
  • 1 vaso de vino blanco
  • 1 vaso de caldo de pescado tibio
  • 1 vaso de vinagre blanco
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Pimienta blanca

PREPARACIÓN

1. Pedidle a vuestro pescadero que os prepare las doradas en filetes, es decir, que os quite todas las espinas y la cabeza. En casa, lavamos bien los filetes y los ponemos a macerar en un recipiente durante 1 hora, cubriéndolos con el vaso de vinagre blanco diluido con un poco de agua.

2. Cortamos muy finas la cebolla y la zanahoria. Ponemos una cacerola grande al fuego con un chorrillo de aceite y la sofreímos a fuego medio. Removemos de vez en cuando, y cuando nuestras verduras estén doradas añadimos las hojas de tomillo, el laurel. el perejil picado y sazonamos con un poco de sal y pimienta.

3. Dejamos a fuego medio-bajo un poco más. Cuando observemos que la cebolla esté dorada, escurrimos los filetes de dorada de su macerado y los ponemos en la cacerola, con la parte de la piel para abajo. Añadimos el vaso de caldo y el vaso de vino en forma de hilo y rectificamos de sal.

4. Tapamos la cacerola por completo para que no pueda salir el vapor por ningún sitio y cocinamos la dorada a fuego medio-alto durante 15 minutos.

5. Pasado este tiempo, destapamos la olla y servimos de inmediato, colocando nuestros filetes de dorada sobre una cama de verduras con el juego de la cocción.

 

Dorada con tomillo

Si vuestro estado de #dietawoman es de castigo completo, es decir, sois de los que estáis a dieta estricta, es recomendable que sustituyáis el vaso de vino blanco por otro de caldo de pescado, para reducir el aporte calórico. Y para los que estáis como yo, a puntito de retroceder todos los pasos caminados, poneos pronto en alerta e intentad combinar algo de ejercicio con una dieta baja en calorías durante la semana. Que cuando llega el finde cogeremos nuestro “yo Disfrutón” con más ganas, os lo aseguro…

Bon appetit!!

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2 thoughts on “Dorada con tomillo

  1. Ay como te entiendo…

    Yo que abrí el blog para hablar solo de comida sana, y aquí me tienes, a golpe de pan integral y de galletas de chocolate…

    Lo bueno de la vida es estar a dieta y hacer excepciones sabrosas que valgan la pena 🙂

    1. Jajaja, ¿ves cómo al final a todos nos pasa lo mismo? Lo que yo te diga Ana: no se puede ser bloguera cocinera y no tener momentos disfrutones, que si no esto es muy triste, hombre!!
      Bikos y gracias por pasarte por aquí 🙂

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