Delirios de realidad. Episodio 1: Juego de Tronos, Trump y Dinoseto

Lunes: Mi reciente adicción a Juego de Tronos.

Lo confieso: soy una enferma de las series. Y no, no se trata de una moda pasajera como la de volverse indie cuando antes eras más pija que Tamará Falcó. Soy “serie-adicta” desde bien pequeña, cuando se me ponían los pelillos de punta al oír la sintonía de Magnum . Me tragué todos los episodios de Misterio para tres, quise conocer al asesino de Laura Palmer, y si llego a saber antes que tendría dos perros, Lucca se llamaría Mildred para acompañar a George y tener a mis Roper versión perruna.

George y Mildred
George y Mildred, el origen de las “matrimoniadas”

En este vicio mío como otro cualquiera, suelo compaginar unas tres o cuatro series a la vez. Pero siempre hay una que destaca sobre las demás por el nivel de adicción que me genera. Siempre había conseguido enganchar el final de una de estas series de culto con el comienzo de otra, evitando así cualquier tipo de síndrome de abstinencia. A Los Soprano y la tortuosa vida de la mafia italo-americana le siguió The Wire, mostrándonos con sus escuchas las cloacas de este mundo nuestro.  Después vino Breaking Bad y ese señor White mutando a Heisenberg de forma totalmente magistral. Con Hijos de la Anarquía creí llegar al punto álgido de mi enganche con una serie. Lo tenía todo: las escenas más duras, la trama más mafiosa y las relaciones entre personajes más tortuosas que hasta ese momento había visto. Y además estaba ese Dios griego de protagonista… porque yo por Jax Teller me hacía motera o lo que hiciese falta…

Jax Teller, motero, antihéroe y dios griego a la vez.
Jax Teller, motero, antihéroe y dios griego a la vez.

Cuando Hijos de la Anarquía llegó a su final fueron meses de búsqueda infructuosa. Un día en la oficina mis compañeras me sugirieron que empezase con Juego de Tronos. ¿Yo viendo Juego de Tronos? ¿Una serie de dragones y guerreros medievales? No, no, no… que ya lo había intentado con la trilogía de El Señor de los Anillos y entre lo de “Aragorn hijo de Arathorn” y no sé cuántas familias más, acabé totalmente perdida y con dolor de cabeza… Mis compañeras me engatusaban con toda clase de argumentos: que si vas a ver que esto es diferente, que si tiene unos giros argumentales que te dejan pegados al asiento… Así que por no resistirme más, a finales de agosto empecé con ella. Virgen de cualquier tipo de spoiler, sin saber en absoluto quiénes eran los Stark, Jon Nieve o la Madre de Dragones… ¡Y en dos meses no pude parar! Qué tramas, qué evolución de personajes, qué reparto tan brutal donde ninguno es más protagonista que otro, qué finales de temporada que te dejan sin poder dormir. Esto sí que no lo puede superar nada. Ahora mismo he llegado al nivel de adicción “no soy más friki de Juego de Tronos porque es imposible”: tengo una camiseta de Jon Nieve, sigo en mi Feedly las dos web más importantes sobre la serie y le doy vueltas a posibles teorías sobre los personajes.

Camiseta de Juego de Tronos
La pruebra gráfica del nivel de frikismo alcanzado con “Juego de Tronos”

Cuento los días para que arranque la séptima temporada. Y me emociona que gran parte de las escenas de lo que está por llegar se graben en España. Lo que me parece lamentable es que sea este año, cuando más confianza han puesto en nuestro país, el momento en el que spoilers, fotografías robadas del rodaje y tramas supuestamente descubiertas están pululando por la red. Leo en prensa sobre el cabreo de los productores y sus amenazas de cambiar algunos de los planes de rodaje que tenían en nuestro país, llevándoselos a Irlanda del Norte. Y lo entiendo perfectamente. Porque una cosa es montarse teorías imaginarias y debatir sobre lo que puede pasar, y otra destripar por completo las tramas de toda la próxima temporada. Nuestra “marca España”, como siempre luciéndose en las grandes ocasiones…

Miércoles: And the winner is… Donald Trump.

Donald Trump
¿Quién apostaba por esta estampa?

El martes me voy a la cama después de haber oído en la radio a diversos expertos y politólogos hablar sobre las elecciones en Estados Unidos. Aparentemente, los sondeos vaticinaban una victoria de Hillary Clinton sobre Donald Trump bastante holgada. Así que parecía que podía despreocuparme de tener que hacer un bunker en el sótano de mi casa para sobrevivir un futuro desastre global si ese hombre y su peluquín se hacían con la Casa Blanca. Trump es un personaje que me cae mal. Acumula en sí todas las características del prototipo de yanqui detestable: machista, xenófobo, amante de las armas, mal hablado, presunto estafador… Me cuesta entender cómo alguien puede considerar a una persona así el candidato perfecto para ser presidente. Aunque siendo sincera, creo que en esta ocasión era elegir entre susto o muerte. Y por nuestros lares la cosa tampoco pinta demasiado bien en lo que a cantera de buenos políticos se refiere…

El miércoles me levanto justo cuando apenas restaban unos tres estados para terminar con su recuento de votos. Y nada que ver con los vaticinios del día anterior. Aunque la diferencia era ajustada, Trump iba en cabeza. Los votantes demócratas se echaban las manos a la cabeza y Clinton ni estaba ni se le esperaba.

Mientras desayunaba llegó la confirmación definitiva de la victoria de Trump. El hombre de los realities, ese que había prometido levantar muros en las fronteras y hacer su famoso “you are fired” con todos los inmigrantes no legalizados de su país, era ya presidente de la potencia mundial que maneja los hilos del mundo.  Y ante esa situación, yo sólo podía pensar en lo seguro que parece apostar en contra de las previsiones de los sondeos de opinión. Ni Brexit, ni acuerdo de paz en Colombia, ni “sorpasso” de Podemos a PSOE. Y ahora ni siquiera Clinton como primera mujer presidente de los Estados Unidos. Nunca jugar contra lo probable parecía ser tan seguro como hasta ahora. Así que me voy a abrir una cuenta en William Hill para poner en marcha mi sistema al más puro estilo “Los Pelayo”. A ver si a los malos tiempos que se avecinan, le acabo sacando una cara de lo más excelente…

¿Qué tal este outfit de Katy Perry para poner en marcha mi "Pelayo's system"?
¿Qué tal este outfit de Katy Perry para poner en marcha mi “Pelayo’s system”?

Viernes: La increíble historia de Dinoseto y su prole.

Todos los días de camino al gimnasio paso por delante del Dinoseto. Y lo observo ahí, parado en su trono del centro de Vigo, y ahora con su cría adosada, con la misma incredulidad que cuando esta historia empezó… Para los que no hayáis estado por Vigo recientemente, o no estéis al tanto de las aventuras surrealistas que a veces suceden en mi querida ciudad, os resumo este suceso que merece ser contado…

Dinoseto y dinosetito
Dinoseto e hijos os saludan… como a mí todas las mañanas 😉

Nuestro Alcalde decide ponerse manos a la obra unos meses antes de las elecciones y adecentar todas las calles de nuestra ciudad. Así que en Rosalía de Castro (calle de postín donde las haya) planta en las aceras alrededor de una de sus rotondas unos setos gigantes en forma de margarita, y en el centro los jardineros se disponen a colocar otro de mayor tamaño aún en forma de dinosaurio. Algunos vecinos de la calle, al conocer la noticia, se echaron las manos a la cabeza. Así que a nuestro querido Alcalde se le pusieron los huevos de corbata (con perdón de la expresión), y por miedo a jorobar su inminente victoria por un simple seto, mandó retirar al dinosaurio, afirmando que había sido un error de ubicación, que el seto iba a ser vecino de Navia, no de Rosalía de Castro.  Eso sí, las flores a juego se quedaron acompañando a un olivo con el que ya no hacían tan buena pareja…

Pero mientras unos se quejaban, otros ya habían empezado a distribuir diferentes memes y chascarrillos por las redes sociales. El tema se viralizó de tal manera, que en apenas un par de días el seto en cuestión era trending topic y tenía su propia página de Facebook. Así que Abel volvió a reaccionar rápidamente, y pasó de desterrar al Dinoseto a la periferia de la ciudad a ubicarlo en el corazón de la misma. La Puerta del Sol fue su destino final.

Más de 10.000 fans que tiene Dinoseto en Facebook. Quién me los diera...
Más de 10.000 fans que tiene Dinoseto en Facebook. Quién me los diera…

Desde ese momento, Dinoseto pasó a ser centro de peregrinación, paso obligado para cuanto selfie te lleves de Vigo y nuestro magnífico Alcalde lo ascenció a las alturas, lo convirtió en “Dinoseta”  y nos confirmó que tendría descendencia en breve… Bueno, lo de breve fue un decir, porque pasadas las elecciones dejó de ser una prioridad, el huevo se quedó petrificado debajo de las piernas de tan ilustre seto, y a punto estuvimos de llamar a Iker Jiménez para que nos desvelase si el parto era de dinosauria o elefanta. Las supuestas tres semanas de gestación se convirtieron en un año, y en Octubre de este mes se anunció el alumbramiento a bombo y platillo.

Lo reconozco: yo también me hice un selfie con Dinoseto...
Lo reconozco: yo también me hice un selfie con Dinoseto…

El día después del nacimiento de Dinosetito, leía en un periódico local la noticia de tan ilustre acto: que si este era el monumento más fotografiado de la ciudad, que si el Concello piensa colocar hasta 15 más por todos los barrios y hacer una ruta “dinosetera”, que si el Alcalde dice que el dinosaurio se come a la Torre de Hércules… Y lo mejor de todo ese reportaje en profundidad: las supuestas declaraciones de un turista de Birminghan que, tras presenciar tremendo acto de inauguración (sí, de un seto diminuto) aseguraba desear que en su ciudad hiciesen algo parecido (¿os imagináis estar de turista en una ciudad como, por ejemplo, Bruselas, y encontraros al Alcalde de la misma y a todos los medios de comunicación alrededor, inaugurando un seto? Pues eso…). Mis ojos se quedaron como platos tras leer semejante testimonio, y sólo podía pensar que esto de presumir y promocionar un seto, en lugar de nuestro Pazo de Castrelos, nuestros castros de O Castro o nuestras vistas desde A Guía, es surrealismo “made in Vigo”.  O quizá sólo de su Ilustre Alcalde…

Todo parecido con mi realidad puede ser pura coincidencia… ¿o quizá no?… 

Si este post te ha gustado, quizá te interese...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *