Crema de remolacha y otras verduras

Menudo frío el que hace en Vigo estos días!! No sé a vosotros pero a mí este tiempo me trae de cabeza. Un día salgo a la calle más abrigada que un esquimal y acabo sudando la gota gorda. Y al siguiente me pongo de shorts y medias y se me hiela hasta el alma… ¿Será el famoso cambio climático? Pero en esos días de frío en los que te has equivocado con lo escogido en el armario, el mejor remedio es prepararse una sopa o una crema. Siguiendo mi habitual línea de post de los últimos días, afincándome seriamente en las verduras, la receta de hoy es una crema. Y la vamos a preparar con algo que no suele ser habitual: la remolacha.

Normalmente, si pensamos en crema las verduras que nos vienen a la mente son espárragos, calabacín…. pero, bien sea porque en fresco no es un producto presente en todos los mercados (aquí yo sólo la encuentro en dos grandes hipermercados), o porque se asocia a otras recetas como las ensaladas, la remolacha no la ubicamos en una crema. Hace poco leí un post en un blog de una chica vegetariana (perdonad pero no sé en cuál, no copié el enlace…) que había hecho un intento de crema de remolacha, pero que le resultó insulsa y poco apetecible. Mi consejo en su blog fue que atreviese a mezclarla con otras verduras, ya que la crema sigue manteniendo su color rojizo-violeta muy espectacular pero acompañada de otras “amigas” como el tomate, el puerro o el apio sumaba puntos en cuanto a sabor.

Las fotos (otra vez sorry a todos) son un poco malas, lo sé. Le he pedido a los Reyes una cámara en condiciones pero se ve que no se leyeron ese párrafo… tampoco el del perrito… pero no dejéis de probar y prepararos esta crema que tanto os sirve de cena ligera como de entrante en chupito en una invitación a los amigos. No me digáis que con el color no sorprenderéis a la gente.

Crema de remolacha 2

INGREDIENTES:

– 1 remolacha fresca
– 1 puerro mediano
– 1 tomate grande madurito
– 1 rama de apio
– Agua o caldo de verduras
– Un chorro de leche de soja o leche normal (opcional)
– Aceite de oliva
– Comino
– Sal
– Picatostes para decorar (o lo que se os ocurra….)

PREPARACIÓN:

1.Lavamos y pelamos todas las verduras, cortándolas en cuadrados medianos (no los hagáis tan pequeños como una sopa de verduras).

2. En una olla vertemos un chorrito de aceite e introducimos todas las verduras, salteándolas durante unos minutos. Es aquí en el salteado cuando echamos una pizca de sal y el comino. Lo del comino es opcional, yo lo pongo porque me gusta el sabor que le da a las verduras.

3. Tras el salteado, echamos agua o el caldo de verduras según elección, hasta que cubramos las verduras. Dejaremos cocer a fuego medio durante 20 minutos. ACLARACIÓN: Sobre los tiempos de cocción de las cremas hay mil teorías. Si le dijeses a mi madre que yo sólo pongo a cocer al crema 20 minutos diría que ni de broma, que por lo menos media hora. Pero yo soy más de los de la teoría de, sobre todo para una crema, dejar las verduras a cocción menos tiempo para que así conserven la mayor cantidad de propiedades y vitaminas. Inlcuso cuando se trata de verduras más blandas (ej.: calabacín) reduzco el tiempo a 15 minutos.

4. Pasado ese tiempo retiramos la olla del fuego, echamos un chorrito de leche (esto le da un toque de suavidad en sabor) e introducimos la batidora en la olla para triturar las verduras, manteniendo el mismo caldo de cocción que hemos utilizado, ya que ahí van todas las vitaminas.

NOTA: Dependiendo de la finura que quieras que alcance tu crema, puedes optar por pasar sólo con la batidora, con lo que quedará más espesita y grumosa, o darle un segundo meneo con el chino, quedando así en textura más líquida, como una sopa. Y ya los “afortunados-a-los-que-tengo-una-envidia-que-me-muero” poseedores de la Thermomix, pues ya no les cuento la perfección de textura que consiguen. Esto va a depender de cómo la vayas a presentar o con qué te comas la crema. Así que a elección lo dejo. En el caso de la crema que fotografié, está simplemente pasada por la batidora.

5. Para la presentación, en este caso preparé unos daditos de picatoste con una rebanada de pan de molde que tenía en casa y, aprovechando la textura más densa, rocié la crema con un chorrito de aceite de oliva al que le dí unas formas con un palillo.

Y listo, en apenas 20 minutos, cena o entrante listo. De color sorprendente y de sabor todavía más. Y tras su degustación, consigues un par de grados más en el cuerpo, que no veas lo que se agradece cuando el día te pilla sin la ropa adecuada para los fríos….

Bon appetit!!

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