Un paseo por el Petisquiño y Santiago(é)Tapas

No podía rematar mi trilogía por el mundo de los concursos de tapas sin contaros mis andanzas de la semana pasada. Sí, esa en la que casi muero en un éxtasis de ingestión de tapas, donde los ruteros se apoderaron de mi agenda y mi bolso, y ejercí más el derecho al voto que el jurado de las semifinales de Eurovisión. Tocaba compaginar dos de los concursos que más prometían en esta temporada: el Petisquiño vigués, que se estrenaba en su primera edición prometiendo convertirse en el concurso de tapas de referencia de todo mi queridísimo Vigo; y un Santiago(é)Tapas en una lozana madurez, tras siete años cosechando éxitos.

Petisquiño 2014

De análisis y reflexiones sobre esta vorágine de concursos gastronómicos ya os he hablado en el anterior post, contando con la gran ayuda de algunos amigos de este mundillo. Entrando en detalle, os diré que el Petisquiño arranca con buenas bases: una buena organización, una web donde acceder en todo momento a una información puntual y detallada del concurso, y un amplio cartel de participantes. Aunque esperaba algo más de nivel culinario en líneas generales, y es que a pesar de haber probado propuestas tan excelentes como las de La Carpintería, RuxeRuxe o De Tapa en Cepa, creo que se debería subir un poco más el listón. Ahí es donde ha estado el punto flojo de este concurso. Se hace necesaria una preselección, algo que demuestre que el principal punto de tracción de este concurso de tapas está en el participante. Porque cuando de una ruta de cuatro tapas, dos de ellas dejan mucho que desear, al comensal no le anima a seguir participando en el concurso.

Santiago é Tapas

De preselección saben, y mucho, en el Santiago(é)Tapas. El pasado fin de semana tuve el enorme placer de compartir ruta con uno de los gastrónomos de referencia en esta terriña nuestra. Miguel Vila nos hizo de cicerone a Mercedes y a mí, descubriéndonos lugares tan interesantes como el Ferro y charlas de lo más instructivas y didácticas sobre este concurso en el que Vila lleva inmerso desde sus inicios. En Santiago(é)Tapas han sabido aprender de los errores de antaño, preparando lo que para mí es el “casi” concurso perfecto: voto por cada tapa degustada, rutero a modo de pasaporte, locales perfectamente señalizados… Y un trabajo de preselección detrás que consigue que el nivel de las tapas se mantenga en más que aceptable.

A falta de unos días para que termine el concurso de tapas en Santiago, y recién cerrado el de Vigo, la suerte está casi echada. Y esta vez, y a diferencia de lo que hice con el concurso de Vigo Vello, voy a aventurarme a deciros mis favoritas. En el Petisquiño, RuxeRuxe y La Carpintería pueden estar en un interesante mano a mano del que será difícil saber quién saldrá vencedor. Y en el Santiago(é)Tapas las Mollejas, setas y Touza Vella de Tafona se lo van a poner muy difícil a otras tapas tan interesantes como la Sopa Express del Manso o el Outono de Siro González en el Caney.

Caney en Santiago é Tapas

Para el que todavía tenga hueco en su estómago y mono de ruteros y valoraciones, el Santiago(é)Tapas continuará hasta el próximo 30 de Noviembre. Y recordad que todavía nos esperan el Ponte de Tapas y el Tapéate Ferrol para el próximo mes. Esto empieza a convertirse en todo un reto como los que Adam Richman sufre en sus “Crónicas carnívoras”…

Bon appetit!!

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