O Muiño do Vento y sus callos de tradición en Vigo.

Seguro que en vuestras ciudades tenéis esos bares o restaurantes “con solera”: sitios que llevan instaurados ahí desde antes de que naciese la propia ciudad, de aspecto dudoso, ruda atención, pero que desde el principio de los tiempos tienen gente a reventar. No entiendes muy bien las razones de esa tradición milenaria, por eso que os digo de su aspecto cochambroso, y cuanto peor tratan a la gente más cola hay a las puertas; pero ahí se mantienen en pie, llueva, nieve o haga sol.

La mayoría de estos establecimientos se hacen famosos por ser especialistas en preparar un plato. Oirás a la gente: “te voy a llevar a un sitio de toda la vida donde preparan el mejor cocido“, o algo como “que sí, que este es el de las empanadillas de siempre” y cosas así. E incluso muchos de ellos tienen leyendas asociadas, historias sobre la familia que los regenta, o motes curiosos que acaban convirtiéndose en la marca de presentación del bar. Recuerdo un bar de esos con serrín en el suelo donde mi padrino quedaba con los amigos a cantar canciones gallegas mientras tomaba los vinos con los amigos. Tenía las mejores empanadillas y la carne ó caldeiro que he comido hasta el momento. Para mis padres y mis padrinos era “la del cojo”, por la tara evidente del dueño del local, y así se quedó en mi memoria, pero si le tengo que decir a alguien el nombre exacto del lugar, tendría serios problemas para recordarlo.

Y en Moaña había dos bares, uno casi frente a otro, que la gente del camping donde veraneábamos llevaba cerca de veinte años llamándoles “Corte Inglés” y “Galerías Preciados”, por la sencilla razón de que ambos competían por servir la mayor cantidad de pescado al menor precio posible, en un intento de quitarle la clientela al otro. Todos unos “grandes almacenes” del pescado frito… Y otros de los que no podría decir su verdadero nombre.

Con el bar del que os hablo hoy me pasaba algo similar. Cuando llegó a mis oídos lo conocí como “el de los callos”, un sitio que tenía fama en mi queridísimo Vigo por preparar los mejores callos de la ciudad desde tiempos inmemoriales. Hoy puedo deciros que se llama “O Muíño do Vento”, y lo supe gracias a pedir una tarjeta al camarero que servía en barra, porque hasta el cartel brilla por su ausencia en este lugar.

Callos O Muiño

LO MEJOR: Imprescindible probar su tapa de callos. Es histórica en la ciudad, y con razón. Será difícil que encontréis unos callos tan al punto como estos.

LO PEOR: Es un sitio difícil de localizar, sin apenas señalización o carteles que lo indiquen, pudiendo pasar totalmente desapercibido como bar si no fuese por la terraza que tiene en el porche de entrada. Además, suele resultar complicado encontrar mesa libre, sobre todo los fines de semana.

PRECIO POR PERSONA: 10-15€

Cumple  todos los requisitos de un establecimiento con “solera”: han pasado por él generaciones de vigueses, su decoración permanece inalterable con el paso de los años, y se ha hecho famoso por especializarse en una receta tradicional, de esas que hoy en día no se ven en los restaurantes de nueva generación. Su ubicación es perfecta para pasar una mañana de sábado dando un paseo por la playa de Samil, ya que está próximo a ella, y terminar la ruta  con el aperitivo de fin de semana. Esta pegado al Museo del Mar, la mejor referencia que os puedo dar para que encontréis este bar sin cartel.

O Muiño1

Y sí, su especialidad son los callos, pero también tienen pescaditos fritos, una tortilla de esas de bar de toda la vida de las que soy tan aficionada, y el cocido los domingos. En definitiva, un sitio de esos “típical Galician” al que llevarías a cualquier amigo que viene de fuera para fardar de conocer los emplazamientos gastronómicos más escondidos y ancestrales de tu ciudad. Es de esos sitios donde comes bien por muy poco dinero. Con 12 € mi partener y yo disfrutamos de un botellín de Estrella Galicia, la tapa de callos y el pincho de tortilla. ¿Se puede comer hoy en día en algún lugar por ese dinero?.

Tortilla O Muiño

Para nuestro grupo de amigos, el disfrutar de unas cañas bañando la tapa de callos y el pincho de tortilla se ha convertido en una tradición dominguera. Quien sabe si gracias a esta cita de fin de semana conseguiremos alargar la estirpe de “O Muíño do Vento”, y dentro de unos años sean nuestros hijos los que hablen de ir “al sitio ese de los callos donde nos llevaban nuestros padres“.

O MUIÑO DO VENTO

Avda. Atlántida Nº 154

36208 Vigo (al lado del Museo del Mar)

Tfno: 986-24.06.93

Bon appetit!!

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