La Flauta (Vigo): cocina tradicional, ambiente coqueto

Mi partener y yo no somos partidarios de la celebración de San Valentín. Supongo que porque no necesitamos un día en concreto para recordarnos el uno a otro que nos queremos. Cuando un sentimiento se encorseta en momentos y celebraciones concretas deja de ser lo que es. Así que lo más parecido a celebración que hemos hecho este fin de semana es visitar otra de las ofertas gastronómicas que actualmente residen en mi queridísimo Vigo.

La Flauta es un local situado en una zona atípica para un restaurante, la de Príncipe, centro de shopping vigués. Y a pesar de estar en una zona alejada de todo el ajetreo gastronómico, está ganando popularidad entre los estómagos de nuestra ciudad.

Exterior

LO MEJOR: De lo comido, las kokotxas. Calidad en el producto excelente y preparación impecable. Aunque tanto el servicio como la sala no se quedan atrás. El personal está permanentemente atento a que todo esté a tu gusto, y muy acertados en sus recomendaciones.

LO PEOR: La estructura de la carta es pobre. A pesar de que en los entrantes disponen de una amplia variedad, en pescados y carnes se quedan cortos. Tanto en pescados como en carnes en carta fija solo tienen dos clases de cada, que los presentan en diferentes preparaciones. Y cuando uno de esos dos pescados o carnes se les agota apenas tienes opción de selección. Justamente, me sucedió con el rape, que pedí una brocheta que tenían en la carta, pero al no haber rape, nos dimos cuenta de que de golpe y porrazo se hacía inviable pedir cinco platos de la carta de pescados. Y la otra alternativa era bacalao… Un sitio de esta escala y categoría debería ofertar más variedad en los platos principales, o al menos tener una previsión más ajustada de los productos.

PRECIO POR PERSONA: 35-40€

Su cocina se puede definir  como tradicional y de calidad: platos convencionales y de toda la vida, preparados con un producto excelente y presentados con clase. Trabajan con una carta muy básica, a la que cada semana añaden una o dos recomendaciones “fuera de carta”, según lo ofertado en el mercado. Alguna nota innovadora y de fusión encontramos en sus entrantes, como los hojaldres fusión dulce-salado por los que nos decantamos como plato inicial, pero básicamente su oferta viene sin nombre y apellidos: pulpo á feira, cordero asado o kokotxas de merluza, así de simple se nos presenta lo que en La Flauta podemos degustar.

Como os decía, de entrante nos decantamos por los hojaldres fusión dulce-salado. Sabéis que no me puedo resistir a los “experimentos culinarios” y cuando el camarero me comentó que dentro de ese hojaldre bailaban juntos ingredientes tan dispares como la manzana caramelizada y la anchoa, ya tenía claro el primero. Sencillo en presentación, pero muy novedoso en sabor e ingredientes: base de hojaldre, manzana asada, atún, anchoas, berenjena y pimiento del piquillo; todo ello coronado por queso de tetilla. Curioso y buenísimo.

Entrante dulce-salado

La problemática nos surgió eligiendo los segundos. Nos percatamos de que, si bien la oferta de entrantes era variada, tanto las carnes como los pescados en carta eran pocos y muy similares. En pescados, sólo bacalao y rape: dos preparaciones de bacalao y hasta cinco de rape. Finalizando las kokotxas de merluza. Habíamos oído que en La flauta la preparación de los pescados era perfecta, pero poca opción nos dejaban para elegir, sobre todo después de indicarnos el camarero que el rape se había agotado. Mi partener se decantó por las kokotxas. Yo, que me estaba ya imaginando el buen sabor de la brocheta de rape y langostinos con salsa de erizos, tuve que cambiar totalmente mi rumbo hacia la carne.

Kokotxas

En las carnes sucedía un poco lo mismo. Elegías entre solomillo de buey o entrecot de ternera, pero no más. Y las preparaciones de ambas iguales: salsas de tres quesos, pedro Ximenez, pimienta… tanto para una carne como para la otra. Yo me decanté por el solomillo de buey al Pedro Ximenez.
Entrecot

Una pena que esa simplicidad en la carta empañase un poco la impresión general de La Flauta, porque la degustación fue más que aceptable. Las kokotxas buenísimas, de buen tamaño y con esa salsa verde gelatinosa propia de una buena preparación en las mismas. El solomillo de buey en su punto, tierno y acompañado con un pisto tradicional delicioso. Buenas raciones, de las que te dejan casi sin hueco para el postre.

Así que como nuestras barrigas estaban a punto de claudicar, decidimos hacer el gesto “romántico” de la noche, pedir un postre para dos, que eso de compartir el momento dulce de la noche queda muy “San-Valentinesco”, no?. Rematamos con otro clásico como postre, una mousse de chocolate.

Mousse de chocolate

La sorpresa agradable de la noche nos la dieron con la recomendación del vino, que siguiendo con nuestra costumbre de regar nuestras cenas con Ribera del Duero, esta vez tuvimos el placer de conocer una marca y bodega nueva para nosotros de esta denominación de origen: Silvanus crianza 2007, de los potentes en sabor.

En conclusión, cocina tradicional, calidad de producto, raciones abundantes, buen vino y atención impecable a favor. Pero les recomendaría una vuelta a esa carta demasiado escueta y simple. Porque un restaurante que se quiera mover en el baremo de los 40€/persona debe aportar algo más al comensal.

LA FLAUTA RESTAURANT & BAR

Rúa Velázquez Moreno Nº 41
36202 Vigo (Pontevedra)
Tfno reservas.: 886-12.54.10

Bon appetit!!

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2 thoughts on “La Flauta (Vigo): cocina tradicional, ambiente coqueto

  1. Pues mira por donde, Marta, siempre que paso por la puerta pienso que tengo que probarlo…y luego se me olvida.
    Aunque probablemente en una carta larga, yo me hubiese quedado con las cocochas si son la especialidad, estoy de acuerdo contigo en que moviéndote en ese rango de precios, parte del chiste es poder escoger…

    También es cierto que los tiempos están más que complicados para los hosteleros…así que probaré y te comentaré…¡¡Gracias por el post!

  2. Por esa misma razón Carmen: ante tiempos complicados hay que darle imaginación al tema para poder salir adelante lo mejor posible. Ya ves la de ideas que tiene Arantxa en Don Chiringo, por ejemplo.
    Más que carta larga, lo que eché de menos es variedad. Puedes tener, por ejemplo, sólo cuatro platos de pescado, pero variados. Pero si todos se basan en el mismo pescado, primero, corres el riesgo de limitar a la gente a la que no le guste ese pescado sólo a comer carne; y segundo, si te quedas sin existencias del mismo, todavía limitas mucho más tu carta…

    En fin, que este detalle no ensombrezca el trabajo de esta gente, porque ya te digo que calidad en el producto sí que la hay. No dejes de probar las kokotxas!!.

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