Todas las ciudades guardan en su interior pequeños tesoros arquitectónicos, joyas de ciertos barrios que son su insignia de lo cotidiano. Quizá no sean los monumentos que todo turista tenga en su plan de viaje cuando visita esa ciudad, pero sí son lugares que permanecen en el álbum de recuerdos de sus habitantes. Mi queridísimo Vigo tiene (o tenía) muchos de esos rincones. ¿Quién no ha quedado con sus amigos en la puerta de la desaparecida Cafetería Bonsai para iniciar la salida del fin de semana? ¿Cuántos de nosotros no soñábamos de pequeños con tener una casa tan mágica como la de la Casa de la Xuventude? ¿Quién no se ha pasado las horas de una tarde de verano cogiendo sitio en anfiteatro del Auditorio del Parque de Castrelos, para poder ver a su grupo favorito? Todos estos son pequeños enclaves de mi ciudad que quizá no sean verdaderas obras de la arquitectura universal, pero sí tienen el premio de formar parte de las vidas y los recuerdo de gran parte de los vigueses.

Uno de esos rincones sufría desde hace años del olvido y el abandono. En el corazón del Casco Vello, escondido tras la Colegiata y dando sus puertas a la calle Joaquín Yáñez, se encontraba el antiguo local de la Bella Napoli. Éste había sido durante años un restaurante italiano de los más famosos en la ciudad, y un local acogedor y curioso, con sus puertas y ventanas pintadas de rojo, sus cortinas a cuadros y su fachada de piedra. Pero tras su cierre, este rincón tan emblemático parecía abocado al abandono y destrucción, como muchos de los inmuebles de nuestro casco antiguo. Sólo una pequeña aparición estelar como localización en la película “Lena” en el 2001 desde su cierre, pero fue algo que quedó como anecdótico.

¿Qué habría detrás de esta reforma?

¿Qué habría detrás de esta reforma?

Por eso, cuando en el verano pasado empezamos a oír en los corrillos del Casco Vello que ya había nuevos inquilinos del “local de las ventanas rojas” a todos los que disfrutamos de los fines de semana en Vigo Vello se nos iluminó la cara y despertó nuestra curiosidad. ¿Quién se ponía manos a la obra con esa faraónica reforma? ¿Cuál sería la nueva propuesta? Todas estas preguntas quedaron resueltas a finales del pasado año. En diciembre “El Amante” abría sus puertas. ¿Queréis saber lo que esconden sus entrañas?. Pues vamos a ello…

El Amante Vigo - interior

LO MEJOR: Sus diferentes zonas hacen que dispongas de un plan preparado a tu medida. Tanto si estás pensando en hacerte una ruta de tapeo, como si prefieres sentarte a cenar con los amigos, El Amante dispone de las dos opciones: zona de comedor y zona de bar, a gusto del consumidor.

LO PEOR: Se echa de menos no poder disfrutar de una carta en la zona de comedor. Tenemos ciertas dudas de que esa apuesta por de sus responsables por un menú cerrado y diferente cada día, llegue a tener éxito. Reservar sin saber si lo que ese día tendrá el menú, es ir demasiado a ciegas, y eso puede echar para atrás a algún que otro posible comensal.

IDEAL PARA… Cenas con los amigos de las que sales con la barriga llena y el bolsillo intacto.

PRECIO POR PERSONA: 15-20€

Ya sabéis lo que me gusta descubrir locales nuevos, donde alimentar mi “gastro-curiosidad”. Y cuando una de esas tardes de verano sentada en la puerta de La Colegiala llegó hasta mis oídos que Monika, su antigua cocinera, había echado a volar sola para plantar su nido en la antigua “Bella Napoli”, no había tarde de paseo por la zona que no me dedicase a fisgonear el paso a paso de esa faraónica reforma.

Finalmente, en diciembre, ese nuevo proyecto culinario vio la luz y Mónika y sus socios rebautizaron ese mítico local como El Amante. Llevaba desde su apertura intentando encontrar hueco en la agenda para poder visitarlo. Y al fin, el pasado fin de semana descubrimos las entrañas de esta nueva propuesta gastro en Vigo.

El Amante se presenta como una opción de lo más completa y apta para todos los bolsillos. Un local que combina zona de bar de vinos y tapas, otro ambiente de comedor con menús cerrados a precios económicos, e incluso un pequeño rincón de sofás donde tomar la primera copa de la noche disfrutando de buena música.  He de confesaros que de primeras, la propuesta que ofrecían para la zona restaurante no me convencía demasiado: un menú cerrado todos los días (tanto para las mañanas como para las noches) donde poder elegir el entrante, plato principal y postre entre tres propuestas. ¿Tendría éxito algo así, cuando parecía que la tendencia en los últimos tiempos tiraba más hacia el tapeo variado?. Sin embargo, tras visitarlo, creo que los chicos de El Amante puedan haber encontrado una buena estrategia para lograr el éxito. Ofrecer una cena de lo más completa a precios similares a cualquier salida de tapas: 15€ por disfrutar de tu entrante, primer plato, postre y bebida. Sólo el tiempo dirá si el público acepta este concepto.

Para hacer la prueba, seleccionamos dos de las tres opciones que había en cada uno de los platos. Se trata de cocina sencilla, sin dobleces, donde se combinan sabores y platos tradicionales, como los huevos revueltos con jamón que nos pedimos en uno de los entrantes, con propuestas inspiradas en la cocina internacional, como el pollo tandoori de uno de los segundos.

El Amante Vigo - huevos revueltos con jamón

El Amante Vigo - pollo tandoori

Completaban lo salado de nuestra degustación una ensalada de canónigos, fresas y queso de O Cebreiro, que no nos llamó demasiado la atención; y unos capelleti alla puttanesca también mejorables. Luces y sombras en los platos de menú, donde puedes encontrarte con opciones aceptables, pero otras, como la ensalada y los capelleti que veis, que podrían ser bastante mejorables.

El Amante Vigo - ensalada

El Amante Vigo - capelleti puttanesca

Raciones contundentes, de las que te dejan sin hambre y con dificultades para llegar a un postre que no puedes dejar escapar. Presentaciones clásicas y muy caseras, pero deliciosas, como la crema de frutas. No dejéis sin probar el flan de almendra si está en el menú de la noche que lo visitéis.  Y para el café de sobremesa, otra ingeniosa idea: una zona “self-service” donde cada uno elige cómo de corto o largo es su café, y donde está permitido repetir.

El Amante Vigo - crema de frutas

El Amante Vigo - flan de almendra

Salimos de El Amante bastante satisfechos a pesar de nuestras reticencias iniciales con ese menú cerrado. Quizá su planteamiento de menú cerrado sea una buena alternativa a las rutas de tapas, sin fastidiar el bolsillo.  Y da gusto ver que en esa esquina tan mítica de Joaquín Yáñez, las ventanas de madera roja vuelven a iluminarse al anochecer… Ahora, sólo el tiempo y el público dirá si la apuesta de El Amante da sus frutos…

EL AMANTE

C/ Joaquín Yáñez, 17

36202 VIGO (PONTEVEDRA)

Tfno.: 986 221 793

(se recomienda reserva previa)

Bon appetit!!