Brazo de gitano con frutas

Si tuviese que decidir entre lo dulce y lo salado, creo que entraría en una importante duda existencial. Porque en la elaboración, disfruto mucho más preparando lo dulce, pero en la degustación, me pirro por lo salado…

Hoy os dejo una de las recetas de postres más sencillas de elaborar, pero que en apariencia y por el resultado, os hará quedar como reyes de la repostería. De hecho, cuando empecé a cocinar postres, no me había atrevido nunca con un brazo de gitano. Pensaba: “buff, eso de enrollar la masa corre gran peligro de que se rompa sin remedio…”. Pero gracias al consejo de una compañera de trabajo descubrí el gran truco del brazo de gitano: no pasarse en el tiempo de cocción. Y afortunadamente, este fue el resultado del primero que hice.

INGREDIENTES:

PARA LA MASA

6 yemas
4 claras
80 gr de azúcar
80 gr de harina
Ralladura de un limón
1 Copita de licor dulce o zumo de naranja disuelto en agua para emborrachar el bizcocho.

PARA EL RELLENO Y COBERTURA

250 ml de nata para montar 35% de M.G.
Frutas frescas variadas troceadas
6 o 7 cucharadas soperas de azúcar

PREPARACIÓN:

Antes de empezar, os recomiendo que vayáis precalentando el horno. La temperatura ideal para este postre serán 180ºC.

1. Batimos las yemas junto con los 80 gr de azúcar y la ralladura de limón, hasta que la mezcla nos quede cremosa.
2. Incorporaremos la harina poco a poco a la mezcla mientras seguimos batiendo. Para evitar que nos queden grumos, lo mejor es tamizarla (pasarla por un colador) mientras la vamos incorporando. Yo además voy incorporándola en varias partes y batiendo hasta conseguir la masilla final.
3. Batimos las claras a punto de nieve.

4. Cogemos las claras y las incorporamos al resto de la masa. Para evitar que las claras se bajen, lo mejor es mezclar la masa y las claras con una lengua de las de plástico haciendo movimientos pausados y envolventes. Así conseguiremos una masa final esponjosa, que es la que nos dará el punto flexible que necesitamos en nuestro bizcocho.

5.  Preparamos la fuente del horno, colocándole papel de hornear en su superficie, y vertemos la masa resultante, esparciéndola ayudándonos con la lengua para que nos quede un cuadrado bien extendido. Una vez hecho esto, introducimos la bandeja en el horno que ya teníamos precalentado. Este punto, como os decía, será el clave para conseguir la masa adecuada. Es fundamental que no nos pasemos de cocción en la masa, ya que esta debe quedar lo suficientemente flexible para poder enrollarla. Siempre será mejor quedarnos cortos en minutos que pasarnos. En mi caso, con un horno con ventilador y a 180º, el punto de cocción lo consigo a los 7 minutos.

6. Cogemos un paño de cocina y lo humedecemos ligeramente y lo colocamos sobre la encimera. Retiramos el bizcocho del horno pasados los 7 minutos y lo extendemos sobre el paño húmedo. Comenzamos a enrollar el bizcocho cubriéndolo con el paño húmedo y sin aplastarlo demasiado. Dejamos el rollo reposar y enfirar durante 15 minutos, para que vaya adaptándose a la forma de rollo.

7. Comenzamos preparando la nata montada. Para que nos quede lo suficientemente montada, os recomiendo que no saquéis la nata de la nevera hasta el momento de la preparación, y también que dispongáis el recipiente donde vais a montar la nata sobre un cuenco con agua fría y hielos. Cuanto más fría esté la nata mientras la montamos, mejores resultados obtendremos. Empezamos a batir con una batidora de varillas hasta obtener una crema líquida. Luego añadimos la mitad del azúcar, batimos un poco más, luego la otra mitad de azúcar y finalmente obtendremos la nata montada.

8. Cortaremos las frutas deseadas en porciones pequeñas. Para que nos queden más dulzonas os aconsejo que, si son frutas frescas, las cortéis antes y vertais sobre ellas una cucharadita de azúcar y las dejéis macerar. Así conseguiremos que suelten un almíbar natural que es riqúisimo. Dejad separados los trozos con mejor aspecto para la decoración.

9.  Desenrollamos la masa. Con un pincel la mojamos con el licor o el zumo de naranja diluido en agua, según convenga. Luego extendemos parte de la crema sobre la base, dejando otra parte para cubrir el bizcocho. Colocamos los trozos de fruta por toda la superficie.

10. Volvemos a enrollar el bizcocho cuidadosamente. Una vez enrollado, cubrimos primero con la nata la parte de la unión del bizcocho y lo ponemos un una fuente con la parte de la unión hacia abajo. Seguimos cubriendo con la crema y finalmente, decoraremos según nos guste.

 

Ya veis que el truco está sobre todo en la cocción. Con esta base podremos hacer brazos de gitano con infinidad de sabores: chocolate, crema, trufado… Eso ya va a gusto del consumidor.

Bon appetit!!

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4 thoughts on “Brazo de gitano con frutas

  1. creo que voy a dejar de visitar este blog antes de que sea demasiado tarde. qué rugidos me están pegando las tripas a estas horas xD

  2. Ni se te ocurra!! Para una seguidora habitual que tengo, como para que se me escape. ¿No vale con que te soborne con hacerte un postre de estos cuando me visites?

  3. Es que tuve muy buena maestra en la preparación de la masa… y no miro a nadie… jeje. Ya nos contarás si has triunfado con el postre, seguro que sí!!

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