Ya sabéis que desde el pasado mes de mayo estoy colaborando con los chicos del Club de Vainilla Larsa ideando recetas con este famoso yogur. Os lo comentaba en mi última receta dulce, unos vasitos de frambuesa, chocolate blanco y yogur de vainilla que están de vicio. Y la verdad es que, después de casi seis meses de colaboración, tengo en el tintero un montón de recetas para enseñaros. La que hoy os traigo ha sido de los experimentos más sorprendentes de los últimos tiempos en lo que a dulce se refiere. Y no sólo por seguir experimentando con el calabacín en los postres, como ya había hecho con el bizcocho de calabacín y avellanas, sino porque al comenzar a preparar estos bizcochitos no apostaba demasiado por el resultado final. ¡Y ahora estos bizcohos de plátano, calabacín y yogur de vainilla me encantan! ¿Os animáis a prepararlos?

bizcocho de calabacín,plátano y yogur de vainilla

INGREDIENTES:

Para el Pastel:
- 125 gr de harina
-115 gr de mantequilla derretida
- 150 gr de azúcar
- 50 gr de azúcar moreno fino
- 1 huevo L
- 170 gr de yogur de vainilla Larsa
- 1 cucharada de extracto de vainilla
- 2 plátanos maduros hechos puré
- 1 calabacín pequeño, rallado grueso
- 1 sobre de Flanin
- ¾ de cucharadita de bicarbonato sódico
- ½ cucharadita de sal
- 75 gr de chips de chocolate
Media taza de semi-dulce de mini chips de chocolate (chips de tamaño normal pueden ser sustituidos), opcional

Para el glaseado de Vainilla:
- 55 gr de mantequilla
- 200 gr de azúcar glass
- 1 cucharada de extracto de vainilla
- 1 cucharada de nata

PREPARACIÓN:

1. Precalentar  el horno a 175ºC. Engrasar un molde rectangular, de los que se usan generalmente para hacer brownie.
2. En un tazón para microondas derretimos  la mantequilla. Llegará con 20 segundos. Una vez está derretida, le agregamos el azúcar, el huevo, el yogur y el extracto de vainilla, y batimos para combinar.
3. Añadimos el puré de plátanos y el calabacín rallado, y removemos para incorporar.
4. Añadimos el sobre de Flanin. Removemos hasta que se disuelva en el resto de la masa. Seguidamente, incorporamos  la harina, el bicarbonato y la sal, y removemos bien. Por último, agregamos los chips de chocolate y removemos para repartirlos por toda la masa.
5. Vertemos la mezcla en el molde preparado y horneamos durante 35-40 minutos, hasta que la superficie se dore, el centro esté firme y los bordes del bizcocho se hayan separado ligeramente del molde. Aquí el truco del palillo no nos va a servir, pues se trata de un pastel de textura húmeda, entre bizcocho y pudding, por lo que lo normal es que el palillo salga siempre húmedo.
6. Dejamos que la torta se enfríe en el molde durante al menos 30 minutos antes de cortar y servir. Mientras que la torta se enfría,  aprovechamos para hacer el glaseado.
7. Dorar la mantequilla en una sartén pequeña a fuego medio-bajo. Removemos de forma constante durante 4-5 minutos, hasta que la mantequilla empiece a crepitar, forme una ligera espuma y coja un tono dorado con un cierto aroma a nuez.

8. Pasamos la  mantequilla caliente a un bol de tamaño mediano y dejamos que se enfríe durante unos 5 minutos.  Pasado ese tiempo, añadimos el azúcar, la vainilla y la nata y batimos hasta que formen un glaseado dorado. Ayudamos por una manga pastelera con una boquilla fina, decoraremos nuestro bizcocho antes de cortarlo en cuadrados de tamaño similar.

¡Qué bien saben estas meriendas inesperadas! Quizá sea porque, cuando uno no espera demasiado, recibir sorpresas de este tipo las hacen más interesantes si caben. ¿No creéis?…

Bon appetit!!