Bizcocho de coco y limón como bálsamo dominguero

Hay que ver lo poco que me gustan los domingos. Creo que si tengo que elegir el peor día de la semana, es este. No es el lunes, a pesar de tener que volver a madrugar y a dar el callo en la oficina, ni tampoco el miércoles, ese día que está en medio de la semana, todavía demasiado lejos para vislumbrar el tiempo de disfrute y despiporre.

El domingo me pone de mala leche desde que me levanto. No me puedo quedar demasiado tiempo retozando en cama para luego no quedarme con los ojos como platos por la noche, que hay que madrugar al día siguiente. Echas un ojo a las calles y están prácticamente desiertas. Y cuando se empiezan a llenar, hay demasiado grupo familiar y demasiado look dominguero para mi gusto (siempre me ha parecido muy hortera eso de arreglarse para el domingo). Luego llega la tarde y los minutos que pasan te pesan como losas. Y piensas: “¿qué demonios he hecho yo en esta vida para no haber nacido rica, guapa y heredera y que así mis sábados fueran eternos?”. El domingo te recuerda tanto la inevitable llegada del lunes, que sienta peor que el lunes mismo.

Aquí esta que os escribe no podía seguir acumulando tanta amargura dominguera en su cuerpo, así que tuve que montarme un sarao particular para hacer más llevaderos esos días de bajón semanal: las merendolas domingueras. ¿Y en qué consiste una merendola dominguera? Pues tú te levantas por la mañana, coges de tu biblioteca cocinera particular el recetario dulce que se te antoje en ese día, hojeas las páginas y escoges una receta de bizcocho, pastas, muffins… lo que más te apatezca. Y te pones manos a la obra. Por la tarde, cuando el momento “depresión post-fin de semana” hace acto de presencia, escoges dos o tres capítulos de tus series favoritas (a sustituir por una película si se desea), te preparas un té y te montas una mesa en condiciones con el dulce que preparaste por la mañana. Y ya sólo te queda darle al play al mando, tumbarte en el sofá con una manta bien gordita y disfrutar de una auténtica tarde de merendola dominguera. Bizcocho de coco y limón Para organizar la de este pasado domingo, recurrí a uno de mis recetarios joyita, “The perfect Afternoon Tea”, un completo manual de cómo preparar el ceremonial del té inglés en condiciones, y cargado hasta los topes de bizcochos y muffins de los buenos. Uno de ellos es este bizcocho de coco y limón, con el que me pegué una doble sesión cinéfila. Cayeron “El Niño” y “La isla mínina” de sopetón. Y el domingo se pasó sin apenas darme cuenta…

INGREDIENTES:

– 115 gr de mantequilla, ablandada
– 115 gr de azúcar fino
– 2 huevos L
– 115 gr de coco rallado
– 115 gr de harina leudante
– 75 gr de yogur de limón
– 1 cucharada de ralladura de limón

PREPARACIÓN:

1. Precalienta el horno a 180ºC y engrasa un molde para plumcake de 900 gr. 2. En un bol batimos juntos la mantequilla y el azúcar con una batidora de varillas hasta que queden completamente mezclados formando una crema. Añadimos luego los huevos uno a uno, batiendo entre cada adición, hasta que queden completamente incorporados a la mezcla. 3. Añadimos al bol el coco, la harina, el yogur y la ralladura de limón, volviendo a batir hasta conseguir una mezcla suave y esponjosa. 4. Vertemos la mezcla en el molde que previamente habíamos engrasado, y lo introducimos en el horno a 180ºC durante 50 minutos, comprobando antes de retirarlo del horno que al introducir un palillo en su centro, éste sale perfectamente limpio. 5. Dejamos enfriar durante 5 minutos antes de desmoldarlo. De manera opcional, se puede espolvorear azúcar glass por encima del bizcocho una vez enfriado, aunque a mí me gusta tal cual.

Travi en la cocina - bizcocho de coco y limón 3 Os invito a todos a que pongáis en práctica esta tradición de las merendolas domingueras. A lo mejor el domingo no es vuestro peor día de la semana, pero así de endulzada la tarde es imposible que la veáis mal. ¿Quién se apunta?

Y si queréis probar más recetas como esta…

Bon appetit!!

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3 thoughts on “Bizcocho de coco y limón como bálsamo dominguero

  1. Yo los domingos los adoro. Me gusta no hacer nada, y si me permito levantarme tarde, luego suelo dormir igual… Ir al rastro,a un teatro tardío, tomar vermut… Me encanta.

    El plan dominguero con bizcocho también me seduce, no creas…

  2. Hola Marta! te debía una visita, pero ando algo liada. Me ha encantado el sisale de tu madre, es tal cual… y cuando sale es una gozada.
    Me encanta este bizcocho, en casa somos fan del coco, así que cualquier día lo pruebo.
    Un biquiño y buen finde aunque tenga domingo

    1. Gracias por la visita Emilia!! Ya ves, justo te contesto en domingo. En el fondo voy a empezar a cogerles cariño. Porque sin ellos, sería un fin de semana de un día, y casi mejor que no sea así, verdad
      Bikos!! 😉

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