Bizcocho de calabacín y avellanas. La perfecta hora del té.

Uno de los mejores placeres de la tarde es la hora del té. Me encanta todo lo que rodea a ese momento: preparar mi taza con unos de los tés que más me gustan, sentarme en el sofá y relajarme después de un día duro de trabajo… pero sobre todo, lo que me gusta es acompañarlo de algo rico y dulce. Pero como ya sabéis, abusar en exceso de los dulces va totalmente en contra de la filosofía #dietawoman que intento seguir (siempre que los eventos me lo permiten…), así que a esta mente de cocinera le toca de vez en cuando ideárselas para conseguir un dulce lo más saludable posible.

¿Recordáis el bizcocho de zanahoria que había preparado casi al principio de este blog? Pues fue el que me dio la idea para preparar la receta de hoy, una variante que incluye calabacín y donde el fruto seco lo hemos cambiado de la nuez a las avellanas. El resultado es un bizcocho de calabacín ligero que curiosamente recuerda en sabor al turrón. Una perfecta combinación para que las mañanas amargas que a veces nos traen los líos del trabajo acaben convirtiéndose en tardes dulces y relajadas.

Bizcocho de calabacín y avellanas

INGREDIENTES:

  • 3 huevos tamaño L
  • 200 gr de calabacín (ya pelado)
  • 200 gr de harina leudante
  • 75 gr de harina integral leudante
  • 225 gr de azúcar
  • 225 ml de aceite de girasol
  • 100 gr de avellanas peladas
  • 1 c.c. de extracto de vainilla
  • 1 c.c. de canela
  • Ralladura de 1 limón
  • 1/4 c.c. de sal

PREPARACIÓN:

1. Precalentamos el horno a 180ºC y engrasamos un molde redondo de 22 cm. de diámetro con un papel empapado en aceite de girasol.

2. Picamos las avellanas en trocitos pequeños y reservamos.

3. En un bol vertemos el aceite y los huevos. Añadimos el extracto de vainilla y el azúcar y batimos todo con una batidora eléctrica de varillas, hasta conseguir una mezcla homogénea y espesa.

4. Pelamos los calabacines y con un rallador grueso los rallamos. Con un paño húmedo, intentamos quitar toda la humedad posible del calabacín rallado, y lo añadimos a la mezcla del huevo. Añadimos también las avellanas picadas.

5. Tamizamos la harina en el bol, procurando que parte del salvado caiga sobre la mezcla (así que sacudid bien el tamizador). Añadimos la sal, la canela y la ralladura de limón y mezclamos todo bien con una espátula de goma.

6. Vertemos la mezcla en el molde y horneamos nuestro bizcocho durante 45 minutos a 180ºC.

 

Si os animáis a prepararlo no temáis a que se os ponga duro a la primera de cambio. Este bizcocho, gracias a la humedad que le aporta el calabacín aguanta esponjoso hasta tres días. Una joyita que, además de mantenernos sanos, nos endulza la vida, que buena falta hace!!

Bon appetit!!

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One thought on “Bizcocho de calabacín y avellanas. La perfecta hora del té.

  1. La verdad es que el calabacín y la zanahoria son dos verduras que quedan estupendamente en repostería. Si a eso le sumas que las avellanas son de mis frutos secos favoritos…. Voy a tener que empezar a apuntarme a tus horas del té 😉
    Biquiños.
    Lau.

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