Albóndigas con melocotón y manzana

Cuando uno piensa en albóndigas seguramente nos viene a la mente esas bolas gigantes de carne, en muchas ocasiones también acompañadas de chorizo y flotando en salsa. En dos palabras: contundencia y calorías. Pues hoy os voy a dar una idea de cómo convertir las albóndigas en un plato ligero y original.

INGREDIENTES:

– 750 gr. de carne de ternera. Pedidle al carnicero que os la deje muy picadita. De cara a moldear las albóndigas resulta más manejable.
– 1 manzana Golden mediana
– 3 mitades de melocotón en almíbar lavados
– 1 huevo tamaño L o XL
– Harina
– 1 copa de vino dulce (Oporto, Jerez…)
– 1 cebolleta bien hermosa
– 2 dientes de ajo
– Perejil, sal y pimienta
– Aceite de oliva

PREPARACIÓN:

1. Cogemos un bol o ensaladera y echamos sobre él la carne picada. Rallamos la manzana en lascas finas sobre la carne, e igualmente hacemos con el melocotón. Si veis que vuestro rallador no os permite rallar en condiciones el melocotón, picarlo finamente con un cuchillo.

2. Añadimos el huevo, el diente de ajo picado, sal y pimienta y mezclamos todo hasta que nos quede una masa de carne bien mezclada.

3. Comenzaremos a formar las albóndigas. En este caso es importante que las albóndigas no sean demasiado grandes. Hacedlas de tamaño que podáis comerlas de dos bocados. Para hacer las bolas, yo normalmente hago como los niños pequeños con la plastilina: manos a la carne. Luego, pasáis las bolitas por harina para que no se deshagan.

4. Una vez tenemos las albóndigas echas y pasadas por harina, las freiremos en una sartén con aceite. Os recomiendo una sarten amplia y alta. Se trata de darle simplemente un golpe para que la albóndiga quede sellada, así que con tenerlas en la sartén un par de minutos llega. Una vez selladas, las retiramos a un plato con papel de cocina para que absorba todo el aceite y reservamos.

5. En la misma sartén que hemos frito las albóndigas y retirando casi todo el aceite, rehogamos la cebolleta picada finísima a fuego lento. Cuando la cebolleta esté transparente vertemos las albóndigas y subimos a fuego medio. Incorporamos la copa de vino dulce y dejamos que todo se haga a fuego lento durante 10 minutos aproximadamente. Se debe ir vigilando la cocción y, en caso de que las albóndigas se sequen, iremos incorporando agua.

6. Finalmente, servimos nuestras albóndigas con la guarnición deseada. En este caso, veis que he puesto arroz y un poco de variado de ensalada, que le da un toque de color. Aunque las posibilidades son variadas. Podéis incluso con otra manzana Golden cortar rodajas finas y pasarlas por un plancha con un poquito de margarina. Estas lonchas sobre una cama de arroz pueden darle al plato más originalidad todavía.

Y ya tenemos una forma nueva de fusionar la carne con frutas de lo más dulce.

Bon appetit!!

[ad#para-los-post]

Si este post te ha gustado, quizá te interese...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *